ONG y redes sociales: claves para sobrevivir en la jungla 2.0

Hoy por hoy casi todas las ONG están en RRSS, pero lo tienen difícil para competir con empresas con más presupuesto y humanizar su causa. ¿Cómo utilizar la red para captar fondos? ¿Cómo acercar el mensaje a la gente y llamar a la acción? Aquí algunas claves.

Nunca como en tiempos de crisis ha sido tan importante la solidaridad, la búsqueda del bien común, mirarse en el espejo del que sufre, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Y nunca antes como ahora, los ciudadanos habíamos tenido tantas facilidades para informarnos, organizarnos y colaborar con causas solidarias. ¡Y todo ello gracias a Internet! La solidaridad 2.0, el activismo y la conscienciación en la red crecen, mientras descienden las ayudas y subvenciones estatales y de empresas privadas. Si no fuera por los donantes individuales, muchas organizaciones del tercer sector hubieran desaparecido y sus proyectos quedarían en el limbo. Para muchas ONG se impone la lógica de la supervivencia y la red está siendo este salvavidas.

Hace algunos años, Internet y las redes sociales eran cosa de multinacionales o una moda muy “chic” de unos cuantos “adelantados a su tiempo”. Hoy por hoy, son pocas las organizaciones del tercer sector que no tengan perfiles en redes sociales para sensibilizar sobre sus causas, pero sobre todo para captar donantes y nuevos socios (otra cosa es cuán activos estén esos perfiles y cuán bien estén funcionando). Es el llamado “fundraising” o social raising (referido tanto a las plataformas 2.0, como a los fines sociales a los que apuntan).

El resultado de este vuelco masivo hacia el mundo 2.0 es que estas organizaciones no sólo tienen que competir entre sí por captar la atención y llamar a la acción de su público target, sino que además se las tienen que ver con el resto de marcas comerciales, que suelen tener más recursos y personal para social media. Es tal el nivel de “infoxicación” en el público y tal la diversidad de causas que el usuario corre el riesgo de bloquearse:  que si salvemos los bosques, que si “ayudemos a combatir el hambre en el mundo, que si hay una situación de emergencia en tal o cual país, que si ayudemos a construir una escuela en un país del Tercer Mundo, que si hablemos de la situación de los niños en Asia o de la guerra de Siria.

Las ONG tienen ante sí el enorme reto de diferenciarse. ¿Cómo hablar de problemas lejanos y acercarlos a la realidad del país? ¿Cómo convertir el engagement de las redes sociales en socios o donaciones? ¿Cómo humanizar el mensaje sin abrumar? Son algunas de las cuestiones que surgieron en la Primera Jornada Social Raising: ONG+ Social Media + Fundarising, organizada por AERCO-PSM en Madrid.

En un ambiente distendido y en tono muy cercano, representantes de organizaciones ya consolidadas como como Greenpeace o Unicef, y otras más pequeñas como la Fundación Uno entre Cien Mil y Stop Sanfilippo, que han obtenido grandes resultados con un limitado presupuesto, nos hablaron de sus “casos de éxito” y de lo que han aprendido de su andadura en las redes sociales. A continuación os presento algunas claves sumamente útiles para que cualquier ONG pueda sobrevivir en la “jungla 2.0” y os aviso que la mayoría bien valen también para cualquier marca comercial.

El éxito no viene de la noche a la mañana, hay que preparar el terreno

Hace falta un trabajo previo de meses e incluso años para construir una comunidad fidelizada, comprometida con su causa, que difunda el mensaje y que esté dispuesta a pasar a la acción en el mundo offline. Bien lo supo Geenpeace España cuando necesitó movilizar a “su gente” tras la detención de su director general por una acción en la Cumbre del Clima en Copenhague.

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La presión social a través de las redes sociales para su liberación fue tan apabullante gracias a que dos años antes Greenpeace había hecho un trabajo de fidelización en Twitter y Facebook (más de 100.000 seguidores y fans en 2009) y lanzado su blog en 2007. Es cierto que los beneficios de tener esta comunidad no serán inmediatos, pero usuarios tan activos supone el apoyo incondicional a sus acciones y una base de donaciones que le permite a Greenpeace ser completamente independientes (esa independencia es precisamente uno de sus atributos de marca).

Perder el control y entregárselo a la gente

Las ONGs como también sucede en el mundo empresarial suelen tener mucho miedo de romper el esquema de comunicación tradicional de EMISOR-RECEPTOR. En el entorno 2.0, la gente toma el rol de emisor, por lo tanto, no vale una comunicación unidireccional en la que se controla el mensaje, incluso si no nos gusta lo que se dice. Y mejor que así sea, porque un público pasivo, difícilmente llegará a la acción, por más información que se le proporcione. Una de las cosas que hacen muy bien las marcas comerciales y que algunas ONG ya están aplicando es contar con “embajadores de marca” o influenciadores online, que pueden “mover” consciencias o “defender” a la organización en un momento determinado.  Pero, ¡qué difícil es a veces conseguir este engagement! En el siguiente bloque, algunos consejos para hacerlo.

Acercar el mensaje, cuando se trata de realidades lejanas

Este es otro de los grandes retos para las ONG que trabajan en causas que están muy lejos nuestras fronteras (temas de cooperación al desarrollo, asuntos ambientales, refugiados, construcción de la paz, etc). Suelen ser mensajes muy complejos y situaciones cuya evolución es muy lenta en el tiempo. ¿Cómo emocionar y llamar a la acción? Aunque a veces resulta muy difícil, la clave es poner el tema en “agenda”, pero no únicamente en la agenda política, sino en la mente de la gente, hacer que piensen en ello”. ¿Y eso cómo se hace?

Poniéndole un rostro al problema, lo que se suele hacer a través de contar una historia (lo comentamos más a fondo en el siguiente apartado)

  1. Acercando el problema a la realidad cotidiana de la gente.
  2. Buscando las implicaciones para nuestra vida de ese problema que aparentemente es lejano
  3. Involucrando a los trabajadores de las ONG individualmente, como emisores de mensajes es muy útil porque a la gente le gusta que le hable otra gente, no un logo.
  4. Evitando la saturación de la gente con demasiados mensajes de emergencia, porque aunque en un primer momento funcionan bien, su efecto es cortoplacista. Se pierde el engagement ganado en un primer momento.

Una historia, una princesa, un villano, un héroe y un objeto mágico

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Antes hablábamos que la mejor forma de acercar el mensaje a la gente es “contar una historia”, pero no cualquier historia que suene a cuento chino, sino una capaz de generar emociones, sensaciones, implicar al espectador y hacerle actuar. ¿Qué ingredientes tiene que tener esta historia creíble y emocionante a la vez? José Carnero, CEO de la agencia de publicidad Kitchen y presidente de la Asociación Uno entre Cien Mil nos dice que una gran historia debe ser concreta (tangible), pequeña (abarcable) y accesible (implicante). Hay cinco elementos que no deben faltar para conseguir esta combinación, que son precisamente los elementos de todo cuento que se precie:

  1. El narrador: que en este caso es la propia ONG
  2. La princesa a la que hay que salvar: es la causa por la que luchamos
  3. El villano, que es el problema que queremos resolver
  4. El héroe, que siempre será nuestro público, quien se implicará y tomará como suyo el problema para finalmente “salvar a esa princesa”.
  5. El objeto mágico, que traducido al tercer sector, serían las diversas plataformas para captación de fondos (fundraising, crowdfunding), tanto en el mundo online como fuera de la red.

Fijarse objetivos claros y cómo medirlos

Cuando Unicef España decidió entrar en el mundo 2.0, al principio lo hizo sólo porque “había que estar”. Muy pronto sus responsables se dieron cuenta de que aquello sólo funcionaría si se tenía una estrategia definida, que además estuviera alineada con la estrategia de comunicación y la del resto de la organización. Y en ese momento fue cuando las cosas empezaron a caminar, no sin antes haber aprendido de los errores y de proyectos que no funcionaron. “En redes sociales, no se puede prever el éxito sin probar al ensayo y error”, comentan María Jesús Butera y Alejandro Fernández de Unicef.

El ROI no es una cosa únicamente de las empresas. También las organizaciones sociales deben poder medir los resultados de sus campañas, para lo cual hay que estar muy pendiente de temas como el tráfico a la web, el engagement de la comunidad y sobre todo de las conversiones, que supone saber el nivel de involucramiento de esos seguidores o fans en las acciones de la organización y su proceso para convertirse en donantes y socios. Como bien dicen en Unicef, el reto es convertir esos “likes” en “lives”.

El e-mail marketing no ha muerto…y también es social

Es un tema del que he venido hablando ya en otras entradas (Ver: ¿Ha muerto el e-mail marketing tal y como lo conocemos?). Es interesante observar cómo para organizaciones grandes como Unicef y Greenpeace—que ya tienen una marca potente–, el e-mail sigue siendo una herramienta potente para fidelizar a su comunidad, aquella que realmente está implicada. De hecho, en el caso concreto de Unicef, la mayor parte de la captación de fondos que viene por vía online, procede del e-mail marketing.

Pero si queremos que funcione, hay que hacerlo bien, no vale con comprar una base de datos externa y enviar a diestra y siniestra. Hay que ir construyendo poco a poco una base de datos propia, tener especial cuidado con el asunto en el envío—poner una frase impactante que incentive a abrilo—y no abusar en los envíos para no abrumar a la gente. Como hemos comentado en otras ocasiones en este blog, el futuro del e-mail marketing es la integración con las redes sociales y allí precisamente está la clave de su éxito.

Se puede hacer mucho, con poco dinero

Las ONG pequeñas y aquellas que comienzan tienen ante sí el gran reto de darse a conocer, crear comunidad y captar fondos con una “marca desconocida”. Y aunque es difícil, se puede hacer y se ha hecho. Una asociación como Stop Sanfilippo, dedicada a dar a conocer una enfermedad muy rara y recaudar fondos para la investigación ha logrado grandes apoyos—no solo a nivel de particulares, sino de grandes empresas. Su presidente, Emilio López, creó esta organización porque su propio hijo está afectado por esta enfermedad y todos los fondos para su funcionamiento vienen ya sea de su propio bolsillo o de donaciones. Emilio ha comentado que su éxito ha venido de integrar las acciones online, con los eventos offline. Y cada contacto personal, se lleva después al mundo online. El boca a boca dentro y fuera de la red ha sido determinante en su éxito.

¿Se puede cambiar el mundo? Realmente no lo sé, pero quiero pensar que si no se puede cambiar al menos sí se puede mejorar, por lo que el trabajo de las ONG es fundamental para mantener viva esa esperanza y salirnos del individualismo que a veces flota en nuestra sociedad. Y si las redes sociales son la expresión virtual de la calle, está claro que el tercer sector debe sacar el máximo partido a esa posibilidad de interconectar sensibilidades y emociones. Y tú, ¿qué otros consejos darías a las ONG para sobrevivir en la jungla 2.0?

Referencias:

Social Media y Captación de Fondos: el caso de Greenpeace España

Social Telling: el story telling del tercer sector

Social Raising en Unicef

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

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¿Adiós al Community Manager?

¿Es la profesión de Community Manager una burbuja que pronto explotará? Según una experta, es mejor que los periodistas busquemos otras opciones profesionales.  El debate está servido.

Community Manager, figura en extinción

Cortesía de Empresas2cero.com

Ante la falta de oportunidades en el mundo de la prensa y la comunicación tradicional, muchos periodistas hemos optado por reconducir nuestras carreras hacia  Internet y redes sociales.  Hoy por hoy, muchos periodistas se han convertido en Community Managers, por necesidad más que por vocación.

Ciertamente una de las cualidades que se busca en esta figura es que sepa escribir, pero sobre todo “transmitir” y conectar” con el público.  Sin duda, esto lo saben hacer muy bien los comunicadores, tanto en su faceta de PR como en la de periodismo “puro”.

Sin embargo, algunos afirman que la figura del Community Manager podría ir desapareciendo, a medida que los nativos digitales tomen el control en las empresas.

Rosa María Diez, directora de proyectos de la agencia WellComm, pronostica este panorama y critica la deficiente formación en las aulas de periodismo, que no se han adaptado a la realidad y velocidad de los cambios que se están dando en el mundo online.

Personalmente pienso que la profesión del Community Manager no necesariamente desaparecerá, pero sí irá modificando sus funciones, a medida que se integren nuevas figuras a la organización como puede ser el Social Media Strategist y el Social Media Manager, que estarán encargados–en un nivel jerárquico superior– de definir la estrategia y evaluar su cumplimiento.

Otro de los cambios que paulatinamente veremos es la integración de la web 2.0 a otras áreas y procesos de las empresas como producción, comercialización y reclutamiento de personal, lo que significará un cambio de las “formas de hacer” a partir de ese diálogo que entablen las empresas con sus stakeholders. Multinacionales como Starbucks y Coca Cola y Best Buy  ya lo están haciendo. (Ver Coca Cola, Starbucks y Best Buy, casos de éxito con un enfoque 2.0) En definitiva, poco a poco el social media dejará de ser terreno exclusivo del área de Marketing y Comunicación y pasará a tomar más relevancia en los procesos internos y en ese momento es cuando verdaderamente el control estará en manos de los “nativos digitales”, pero también a los que se han adaptado y sabido romper esa brecha digital.

Después de esta reflexión personal, ahora sí comparto con vosotros el artículo completo publicado en PR Noticias con los polémicos pronósticos de Rosa María Diez de la agencia WellCom.  Y vosotros ¿qué opináis? ¿Es la profesión del Community Manager una burbuja que pronto explotará?

¿Adiós al Community Manager?

Según la experta en Comunicación Rosa Matías, directora de proyectos de la agencia WellComm e invitada a la Masterclass de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), ‘la figura del Community Manager tiende a desaparecer’, por lo que no aconseja a los periodistas que opten por esa vía profesional.

La figura del Community Manager, según la directora de proyectos, tiende a desaparecer: ‘es un perfil que va a extinguirse en breve. En el momento que los nativos digitales asuman el poder de las empresas, de los medios, de la política y de todo el entorno social, esos estudiantes que nacieron a partir de 1985, cuando tengan capacidad de decidir ya estaremos todos en el entorno digital. Se acabaron los Community Manager. Es mejor formar a los futuros profesionales en habilidades digitales y fomentarlas’, ha explciado Rosa Matías en la Masterclass de la UNIR.

 En este momento de cambios en el sector de la Comunicación surge la gran pregunta: ¿Cuál tiene que ser la formación universitaria del periodista? Rosa Matías, experta en Comunicación, cree que las universidades tradicionales están enseñando un periodismo que ya no existe. ‘Los programas o informativos no se están adaptando al ritmo que sería necesario para ser capaces de conectar con la nueva realidad, con el nuevo público. La generación actual es multipantalla, elige qué quiere ver y el momento. Por eso, los medios de Comunicación están buscando perfiles y habilidades diferentes en los profesionales de la comunicación y no sé si las Universidades están preparadas para afrontar ese reto. Se tiende a buscar al periodista desarrollador, que escriba una buena información y además la cuente en diferentes formatos. Que sea capaz de configurar una infografía o aportar un gráfico. Formar a esos profesionales tan versátiles es un reto que el sistema educativo tiene que afrontar cuanto antes”.

Cómo recuperé mi cuenta de Twitter

El pajarito de Twitter sigue sin decir ni pío, tras suspender miles de cuentas legítimas sin previo aviso. Algunas ya están siendo reestablecidas. ¿Qué hacer si la tuya sigue en el limbo?

cuentas de Twitter suspendidasEl 10 de mayo fue un “viernes negro” para miles de usuarios de Twitter que hemos visto como sin causa aparente nuestras cuentas habían sido suspendidas. Muchas cuentas eran completamente legítimas y no violaban ninguna de las normas de Twitter. Además, esto no solo afecta a las cuentas suspendidas, sino al resto de usuarios porque ven reducido el número de seguidores correspondientes a las cuentas que aún siguen suspendidas.

Ninguno de los afectados recibimos ningún mail previo de advertencia—como es política de Twitter– sobre que estuviéramos teniendo algún comportamiento inadecuado y que nos iban a “bannear. Por lo tanto, parece claro que se trata de un error técnico de grandes proporciones.

Cuatro días y cuatro “tickets de ayuda” después, mi cuenta ha sido reestablecida, aunque con el contador de followers y followings en cero. Aún así, es una buena noticia, no solo para mí, sino para los muchos que aún están en el limbo del “pajarito azul”, porque llevaría a pensar que se solucionará paulatinamente. Hay casos verdaderamente dramáticos de cuentas corporativas, cuyos administradores han visto esfumarse todo el trabajo de meses e incluso años de planificación, creación de una comunidad, interacciones y contenidos compartidos.

¿Qué hacer?

El restablecimiento de mi cuenta vino después de escribir al Centro de Ayuda de Twitter no una ni dos, sino hasta 4 veces (estaba de viaje y tuve que hacerlo desde otra dirección IP y por eso cuando volví a España lo hice desde mi ordenador habitual para que supieran que no había ningún tipo de suplantación). A partir del mail de auto-respuesta, contesté tanto en inglés como en español, utilizando un lenguaje respetuoso, sin demostrar mi rabia y explicándole que “no soy un troll”, que mi cuenta es profesional y pidiéndoles que me indiquen si ven algún comportamiento inadecuado. Esto es una forma de decir que vuestra cuenta es real y que no sois robots.

A partir de allí, os recomiendo cuatro cosas:

  1. Lograr que vuestros amigos pidan el restablecimiento de vuestra cuenta a través del hashtag #cuentassuspendidas con mención directa a @Twitter_es y @Twitter
  2. Eliminar de vuestro perfil cualquier aplicación de automatización que tengáis como puede ser Twitterfeed, al menos por el momento
  3. monitorizar el hashtag #cuentassuspendidas para estar al día de cómo va el proceso de restablecimiento de las cuentas
  4. Esperar con calma porque lo más probable es que os devuelvan la cuenta.

Os paso también varios artículos que han circulado estos días y que me resultaron sumamente útiles:

Cuenta suspendida en Twitter: case story de Hispaworks (solucionado)

Twitter suspende cuentas legítimas y cómo resolverlo

¿Volverán nuestras cuentas y seguidores?

Como he dicho antes, todo parece apuntar a que las cuentas legítimas serán reestablecidas, pero nadie sabe en cuánto tiempo ni si volverán los seguidores, seguidos y listas que han desaparecido. Es cuestión de paciencia, no preocuparse y ocuparse con algunos de los consejos que dije antes.  Si te han reestablecido la cuenta, pero sin seguidores/seguidos, es recomendable que empieces a tuitear con normalidad y yo por si acaso, voy a desactivar por un tiempo la automatización de tuits, aunque muchos colegas me dicen que no tiene nada que ver.

mi perfil en Twitter, tras el reestablecimiento de mi cuenta

Twitter, ¿hay alguien allí?

La única respuesta que recibimos los afectados por este fallo fue precisamente la ausencia de respuesta, lo que a mi modo de ver, dice mucho del manejo que está teniendo Twitter de esta crisis, además de enardecer los ánimos de todos los afectados, tanto directa como indirectamente. ¿De qué van en Twitter? ¿No se supone que la web 2.0 va de interacción? ¿No es cierto que muchas empresas incluso utilizan Twitter como plataforma de atención al cliente?

¿Dónde está el “help desk” de Twitter? ¿Hay alguien allí ? La atención al cliente del “pajarito azul” es la peor que he visto en mucho tiempo, porque simplemente no hay ninguna atención, ningún teléfono, únicamente la auto-respuesta que se genera cuando uno intenta apelar la suspensión. El perfil de ayuda de Twitter ayuda no publica desde el 2 de mayo.

Soporte técnico Twitter, cuentas suspendidas, social media

Creo que este será un punto de inflexión para Twitter, porque ha dejado de ser una plataforma “fiable” para muchos de nosotros. Entiendo que un fallo lo comete cualquiera, al final detrás de las máquinas hay personas, pero esas mismas personas debieron manejar la situación con un poco más de empatía: un comunicado, un tuit o algo que diera pistas sobre lo que ha sucedido y cómo actuar. También eché en falta una atención más personalizada, más allá del frío mail de auto-respuesta al ticket de ayuda.

Gracias a todos los del grupo de Facebook #SocialMedia Revolution que me ayudaron en tiempo real a aclararme en medio del caos, porque tuve la mala suerte de que me pilló de viaje, con limitado acceso a Internet y los ordenadores en un idioma extranjero. Ellos me informaron que no era un caso aislado, sino un problema generalizado.

Cinco cosas que aprendí de la suspensión de mi cuenta

  1.  Nada ni nadie es infalible
  2. Twitter va a ser cada vez más estricto en sus políticas de “seguimiento agresivo” y de automatización
  3. Dicen las malas lenguas que esto es producto de una “depuración” que hizo Twitter para detectar cuentas fraudulentas y malas prácticas… y que se les fue un poco la mano.
  4. Es curioso que haya sucedido poco tiempo después de que se conozcan los hackeos a varias cuentas importantes, como es el caso de la de AP, que hizo caer la bolsa de NY.
  5. Hay vida después de  Twitter… puede que incluso me plantee cerrar mi perfil. Voy a pensarlo fríamente pasado el cabreo inicial. Twitter me ha decepcionado.

Termino este post con una pregunta ¿qué tenemos en común los afectados por esta suspensión? ¿Es algo aleatorio o intencional? Tengo curiosidad.

Diana Campos Candanedo. Sígueme en:

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Recetas 2.0 con ‘Cocinario’, una nueva red social Made in Spain

Cocinario, nueva red social de Cocina, social media, redes sociales, marketing onlineEn los tiempos que corren, tener un puesto “seguro” y bien remunerado en una multinacional es un verdadero “lujo”. Cualquiera se aferraría a ese trabajo como un clavo ardiendo. Cualquiera menos Laura Ibañez, una ingeniera industrial de 39 años que prefirió dejar la zona de confort que le ofrecía un cargo  directivo en DHL y emprender una nueva aventura llamada “Cocinario”, una red social española para los amantes de la cocina, que no son chefs profesionales.

Lanzada a finales de 2012, Cocinario  es una plataforma para los que cocinan en casa y funciona como una comunidad en la que se pueden compartir recetas, trucos y comentarios,  además de votar las recetas que más nos gusten.  Es una plataforma ideal para quienes les gusta cocinar y compartir sus platos, pero que no tienen tiempo de crear un blog de cocina.

El concepto general va en la línea de Funcook  pero con la diferencia de que Cocinario está programado desde cero, es decir no es de código libre, lo cual supone que no se tiene que adaptar el contenido a lo que la tecnología ofrece, sino que permite una gran dosis de versatilidad en las funcionalidades, que se van ajustando a las necesidades y sugerencias de los usuarios.  Es una red social que se va construyendo y mejorando constantemente con las aportaciones de los usuarios, el 2.0 en el sentido más amplio.

Esto es una verdadera innovación dentro del mundo de las recetas online, porque permite ir desarrollando “sobre la marcha” nuevas funcionalidades tanto de cara al usuario final como integraciones novedosas para los anunciantes.  El diseño es limpio y agradable, recordando más a un blog especializado que a una red social al uso.

Las redes verticales, la nueva evolución 2.0

Redes profesionales como Linked-In y Viadeo están allí para recordarnos que “hay vida después de Facebook y Twitter” y una vida muy intensa.  Ciertamente, las redes sociales horizontales o generalistas tienen una penetración muy grande y son altamente populares.  No obstante, las redes verticales o de nicho como pueden ser Cocinario o Geonick permiten una mayor segmentación del público en función de criterios más cualitativos, como los gustos, aficiones y la búsqueda de una utilidad práctica muy concreta.

Prácticamente hay una o más redes sociales para cualquier gusto o afición (mascotas, amantes de las motos, aficionados a los libros, viajes, deportes, etc.) y están teniendo mucho éxito aquellas que incorporan funcionalidades de búsqueda de información, consejos y reviews (opiniones de usuarios). Este tipo de plataformas son una verdadera “mina” para ciertas marcas que saben que llegarán a un público que verdaderamente está interesado en su sector, lo cual multiplica las posibilidades de que un mensaje sea recordado.  De allí que considero que pasada la “fiebre Facebook y Twitter” el mundo 2.0 irá moviéndose a las redes de nicho.

En el caso concreto de Cocinario, su creadora sostiene que se trata de un “nicho muy amplio”, es decir que su público objetivo es muy grande, porque no se circunscribe únicamente a las personas a quienes les gusta cocinar y quieren compartir lo que saben hacer muy bien, sino también aquellos a quienes no les gusta demasiado la cocina, pero lo tienen que hacer y necesitan recetas de “gente normal” que como ellos cocinan en casa.

Monetización

Cocinario, red social de cocina, social media marketing, redes sociales, InternetEste es el verdadero quebradero de cabeza de todos los que comienzan un proyecto de las magnitudes de Cocinario. ¿Cómo lo monetizan? porque está claro que de algo hay que vivir y el proyecto debe poder ser sostenible en el medio plazo.

Cuando entré a Cocinario, me pasé un buen rato buscando la “versión Pro” (debo reconocer que soy de las que cocinan porque no les queda otro remedio, pero eso sí, lo que es comer, sí que me gusta).  Cerrado el paréntesis, continúo con mi comentario sobre el modelo de negocio.  Me parecía que la mejor opción para un proyecto de estas características era un modelo “freemium”, que es el que usa la gran mayoría de start-ups tecnológicas: se ofrecen una serie de características gratuitas y otras funcionalidades más avanzadas y completas en versión de pago.

Pero Laura Ibañez asegura que su idea es que Cocinario sea totalmente gratis para todos los usuarios y en todas sus funcionalidades.  Dicho esto, la monetización vendrá de otra fuente: la publicidad online, que está creciendo a un ritmo vertiginoso, a medida que el papel se va convirtiendo en cosa del paleolítico.

Visto así, no parece mala idea: apuntar a un público target muy segmentado, vender publicidad de nicho, patrocinios y estudios de mercado para marcas afines. Como se trata de un público tan segmentado, esa publicidad debe venderse muy bien y mucho mejor a medida que vaya creciendo la red.  En menos de cinco meses, Cocinario ya cuenta con 1.300 usuarios registrados y 500 recetas publicadas.

“Siempre prevalecerá la sencillez y usabilidad de la web, lo que supone que Cocinario tendrá poca publicidad, y que no moleste”, comenta esta ingeniera industrial de 39 años.

Una reflexión final

Ahora me permito pediros que volvamos al inicio de este post.  ¿Por qué alguien con un buen trabajo y la seguridad de un salario fijo emprende semejante aventura? ¿Y en plena crisis? La respuesta de Laura  puede ser motivo de reflexión para otro artículo:

mi principal motivación fue justamente salir de mi zona de confort… necesito los retos y esa zona de confort hacía que me encasillara. Si no me ‘desencasillaba yo, nadie lo iba a hacer por mí”.

Cuando conozco a gente como Laura Ibañez, o David García Calvo, fundador de Ouner   o Pau Jené, creador de Geonick no dejo de preguntarme ¿los emprendedores nos sacarán de la crisis?  ¡Qué bueno es que no sólo estén emprendiendo aquellos que están en paro y no les queda otra opción!  Hay en este país mucha fuerza creadora.  Estoy viendo que ahora más que nunca, Internet está siendo el vehículo para canalizar toda esta creatividad.

Emprendedores como estos tienen el potencial, la decisión y la valentía de tener ideas novedosas y llevarlas a la realidad y esta es una vía para empezar a construir cosas nuevas.  Tal vez este país necesite un poco más de “desencasillarse” de los viejos moldes que han probado con creces que no funcionan.  Desde luego no es fácil aguantar el tirón, conseguir financiación y sobrevivir hasta que el proyecto empiece a ser sostenible.  Y tú, ¿qué sugerirías a estos emprendedores para ‘aguantar el tirón’? ¿Tienes algún proyecto en mente que quieras comentar?

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

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