¡Si alguien me lo hubiera dicho! Errores que cometí al comenzar mi blog

Para los que están pensando en abrir un blog y no saben por dónde empezar, comparto mi experiencia con un toque de “mea culpa”. He construido mi blog a punta de ensayo y mucho pero mucho error. De eso se trata ¿no?

errores, blogs, social media, marketing, redes sociales

La humildad no está de moda y con esta crisis mucho menos. “Gurulandia” está muy poblado, como si aceptar que hemos metido la pata nos hiciera menos profesionales o incompetentes. Nada más lejos de la realidad, porque cuanto más nos hayamos equivocado, más hemos aprendido. Es de humanos equivocarse y de sensatos corregir.

Por eso quiero compartir un post muy personal, donde desnudo mis particulares metidas de pata cuando empecé este espacio hace ya un año, secretitos que hacen que me sonroje cuando recuerdo mis primeros posts. ¡Benditos errores! que me han permitido ir mejorando este espacio, sabiendo que aún me falta mucho camino por recorrer porque uno nunca termina de aprender. Más que servir de consuelo a los blogueros principiantes, quisiera evitaros muchos dolores de cabeza y tiempo mal invertido. ¡Estáis advertidos, no cometáis estos errores!

No tener un objetivo claro

Lo único que tenía claro cuando empecé este blog era que debería servirme como escaparate profesional, pero no sabía exactamente lo que buscaba conseguir más allá de la visibilidad. ¿Y para qué quería esta visibilidad? ¿Para conseguir un nuevo empleo, generar nuevos contactos profesionales, monetizar el blog? Al no tener un objetivo claro ni razonable, tampoco sabía a qué público me quería dirigir y no adapté el lenguaje  ni la temática del blog a este tipo de público.

Equivocar la temática y cambiarla sobre la marcha

Hace un año pensaba que mi blog debería tratar de temas económicos y financieros porque era un terreno en el que me muevo con soltura por mi experiencia como periodista económica y consultora de comunicación financiera. Empecé hablando de la prima de riesgo, el rescate a España, la recapitalización de la banca, macroeconomía, deuda externa y esos temas que llevan un año machacándonos en las noticias. ¡Error! Escribir sobre esto no me inspiraba ni me hacía feliz (en ocasiones hasta me deprimía). Pronto descubrí que no solo basta con conocer de un tema, sino que éste tiene que apasionarnos y hacernos disfrutar al escribir.

Eso me llevó a dar un giro radical a medida que fui descubriendo y enganchándome al socialmedia y al potencial de Internet para “cambiar nuestra forma de ser y hacer”. Mi recomendación es que intentéis descubrir vuestra verdadera pasión antes de empezar la bitácora para no tener que cambiar de temática, una vez empezado.  De lo contrario, el riesgo de abandonar por desánimo, pereza y falta de motivación es muy alto.

Centrarse sólo en la actualidad sin buscar la diferenciación

Mucha gente me dijo “otro blog sobre socialmedia” ¡Pero si hay un montón! Es cierto que hay muchos blogs de este tema y algunos realmente muy buenos. Pero si empezamos con el complejo de “Pocoyo” no vamos a ningún sitio, así que un poquito de “muchoyo”: autoestima y autoconfianza. Uno siempre puede aportar un punto de vista original y diferenciarse. Ese es el reto. Al principio uno tiene que “devorar” los blogs de la competencia, establecer un top 10 de bitácoras que sean nuestro “benchmarking” y a partir de allí desarrollar nuestro propio estilo.

Empecé escribiendo sobre la actualidad de social media, herramientas o nuevos gadgets, pero me di cuenta de que esos posts se desvanecían en poco tiempo y que otros blogs  lo hacían mucho mejor. Decidí dar otro giro e incorporar un poco de análisis personal para demostrar mi know how; tratar temas propios con un poco de investigación y sobre todo que fueran útiles para mi público. Fue entonces cuando decidí utilizar la fórmula de los casos de estudio. Posts como “Coca Cola, Starbucks y Best Buy: casos de éxito con un enfoque 2.0 ó Tú sí que sabes, casos de éxito de abogados 2.0 requirieron muchas horas de investigación, pero siguen siendo de los más leídos, aunque haya pasado el tiempo. La gente valora la información exclusiva. Además esa investigación me permitió aprender cosas nuevas y luego las compartirlas con mi comunidad. A fin de cuentas de eso se trata el mundo 2.0.

Dejar largos períodos sin publicar

Como la temática inicial no me apasionaba, empecé a verlo como una obligación y no como un placer (como lo es ahora) y empecé a dejar mucho tiempo entre un artículo y otro. Luego me fui de vacaciones y cerré el chiringuito durante un mes. A la vuelta dejé pasar aún más tiempo porque no sabía cómo retomar. En ese momento estuve a un paso de abandonar.  Luego me lo pensé y entendí que un blog es como un hijo, al que hay que alimentar, dedicar tiempo y mimar.  Por eso hice un relanzamiento cuatro meses después, con un nuevo diseño, nueva temática y un ímpetu renovado.

Para mi este fue el mayor tropiezo: tener que empezar sobre lo ya empezado.  Por eso os recomiendo que antes de escribir la primera letra, os mentalicéis que tenéis que ser constantes y si es posible fijaros una frecuencia de publicación (semanal, dos veces por semana, diariamente), en función del tiempo que dispongáis y de la complejidad de nuestros posts. Reconozco que a veces por culpa del día a día no logro seguir esa periodicidad y que he dejado pasar demasiado tiempo entre uno y otro post.

No tener un calendario editorial

Enfrentarme al papel en blanco sin tener ni idea de lo que iba a escribir era sumamente frustrante. Me causaba un bloqueo mental y una sensación de impotencia, además de ser muy desagradable no poder recordar aquél tema que hace unos días se me había ocurrido. Mi memoria es muy mala, así que empecé anotando en un papelito los temas que se me iban ocurriendo, pero luego no podía encontrar el dichoso papelito (¿mencioné que mi memoria es muy mala?). Entonces decidí crear un Excel con mi calendario editorial y luego me pasé a Evernote. Sea cual sea el sistema que uséis, lo importante es tener en un solo sitio los temas que habéis pensado y tener acceso en cualquier parte, porque no sabemos cuándo y dónde nos puede llegar la inspiración.

Medir el éxito sólo por el número de visitas

Mis primeros meses como bloguera me pasaba revisando las estadísticas de visitas dos o tres veces al día. Al principio no me leía ni el “tato” y empecé a desanimarme. ¿Vale la pena todo este esfuerzo?, pensaba. Pero es que yo sólo me fijaba en las visitas, pero luego entendí que debía evaluar otras cosas como : ¿cuántos nuevos seguidores en Twitter o contactos en Linked-In, comentarios o nuevos seguidores en el blog y qué tipos de posts funcionan mejor.  Ahora sé que lo importante no es cuánta gente lea tu post hoy, sino que poco a poco vayas dejando huella, generando una base fiel de lectores que vayan a tu sitio con regularidad porque les gusta tu trabajo.  Las visitas vendrán por añadidura.

Linked-In ha sido una gran fuente de tráfico, porque comparto en grupos afines a la temática de mi blog y por eso he conocido y contactado con profesionales muy valiosos, una verdadera mina para seguir adelante. Así que mi blog me ayuda mucho a hacer networking con personas que comparten mis intereses. El número de visitas es aceptable (aunque siempre mejorable), pero  lo importante es que va subiendo.  No ha pasado un sólo día desde el relanzamiento en que no haya llegado alguien a mi casa. No pretendo ser un medio de comunicación, ni “forrarme” con mi blog. Sólo quiero que la gente me respete como profesional y seguir aprendiendo de quienes me voy encontrando.

Escribir sin pensar en el SEO…y después obsesionarse con el SEO

Como bloguera principiante caí en el error de dejar mis primeros posts únicamente al impulso de la inspiración. No diseñé una estrategia de keywords por las que quería que la gente me encontrara, me identificara y llegara a mi blog, tal vez porque no sabía cuáles eran mis objetivos. Poco a poco fui comprendiendo que el posicionamiento en buscadores es importante y fue cuando caí en el error contrario: el de obsesionarme con las keywords, dejando de lado el contenido. Mi consejo hoy es buscar un equilibrio porque tan importante es el SEO como la calidad del contenido. Lo verdaderamente difícil es conjugar ambos.

Creer que la gente lee tus posts de principio a fin

¿Quién me creía yo para pensar que alguien iba a leer aquellas primeras sábanas de texto? Que conste que todavía escribo posts demasiado largos (como el que estáis leyendo), pero al menos ahora intento ponérselo fácil a un lector que sólo quiera quedarse con las ideas clave. Por eso utilizo negritas, antetítulos y separadores de texto.

No citar a otros blogueros

No porque utilicemos referencias de otros blogs somos menos expertos (sólo sé que nada sé) o menos profesionales. Siempre hay algo que podemos aprender de los demás y si es así, ¿por qué no compartirlo? Además, comentar y participar en otros blogs también puede ser una forma de atraer tráfico al nuestro.

Olvidarse de responder a los comentarios

El primer comentario que recibí me pilló en un mal momento y tardé varios días en contestar. No sabía muy bien qué contestar y le resté importancia. Hoy sé lo crucial que es contestar a todos los comentarios porque crea “engagement”, es decir, lectores fieles que vuelven a tu blog porque perciben que detrás hay una persona con la cual se puede intercambiar ideas, incluso si no estamos de acuerdo.

No reservar tu domino desde un principio

No por ser el último punto es el menos importante, pero sí el que más vergüenza me da, porque aún no lo he corregido. Cuando llevas un año con tu blog da mucha pereza la migración a un nuevo espacio, pero es “justo y necesario… y en mi caso “urgente”. Ningún blog que se precie puede terminar con el apellido .wordpress.org. Sí, amigos, tengo que mudarme ya pero ya… Y estoy en ello. Pronto presentaré mi nueva casa en sociedad.

Si de veras os habéis decidido a tener un blog y tenéis todas las intenciones de mantenerlo, empezadlo desde un principio contratando un buen servicio de hosting y con vuestro dominio (recomiendo pillar el dominio con nuestro nombre completo para evitar que cualquier gracioso se le ocurra cogerlo y escribir tonterías a vuestra salud!). No importa si después nos decantamos por utilizar una url con las keywords relacionadas con la temática del blog, debemos tener bajo control nuestro nombre, porque es nuestra identidad digital.

Todavía me quedan algunos puntos, pero no quiero alargarme más…no vaya a ser que os durmáis leyendo este post. Prefiero dejaros a vosotros blogueros para que comentéis qué otras lecciones habéis aprendido en vuestra andadura. Seguro que podéis añadir más errores, consejos y reflexiones.

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

Y si este post te ha parecido útil, compártelo !!!!

Anuncios

Networking y redes sociales: ¿cómo hacer que suceda lo que quieres?

Moverse bien, conocer a la gente indicada y generar relaciones de confianza. Pero cuidado, el networking 100% online no existe. Veamos algunos consejos útiles para un networking realmente efectivo

¿Quién no ha visto con sana envidia a aquél que siempre está en el momento preciso y lugar  indicado? Ese que logra hacer que “las cosas sucedan”: ese trabajo que uno quiere, cerrar un negocio, lograr que el banco te preste para un nuevo proyecto, conseguir clientes o simplemente estar en la zona VIP de un sitio de moda.  ¿Suerte?  ¿Toque de Midas? No necesariamente.

¿De qué sirve ser un genio habilidoso si nadie lo sabe? En el mundo laboral y empresarial, tan importante es la preparación, las habilidades y capacidades como saber relacionarse con la gente adecuada. Contactos, contactos, contactos.  Pero no cualquier contacto, sino aquél que te contesta el teléfono cuando le llamas, ese al que le pides un favor y te lo hace; aquél que no dudará en presentarte a alguien que necesitas conocer con tan sólo pedírselo.  Esos contactos no son siempre amigos íntimos, pero sí gente que confía en ti y en tus capacidades profesionales.

No es para nada un asunto de suerte, o de ser guapo, simpático y empático (lo cual también ayuda).  Hacer que esas cosas sucedan tiene mucho que ver con “moverse bien”, en definitiva conocer el arte del  “networking”, algo que se hace cada vez más necesario en un ambiente de competencia feroz.

networking, redes sociales, Internet, web 2.0, socialmedia

Con la irrupción de las redes sociales, especialmente Linked-In, muchos creen que el networking se puede hacer 100% desde Internet. FALSO. FALSO FALSO.  El networking puramente online no es networking, es una agenda de contactos con la que a veces se chatea.

¿Para qué sirve una agenda de  2.000 contactos si no podemos tirar de ellos, o no sabemos quiénes son, y lo que es peor, si ellos tampoco saben quiénes somos nosotros.  La respuesta es clara, esos contactos no sirven para nada si no desarrollamos una relación de confianza; cosa que por otro lado, es imposible hacer con  2.000 contactos. Así que por un momento, olvidémonos de fans, followers y contactos y pensemos en personas.

Primera lección para no olvidar: “las redes sociales son un instrumento para crear y desarrollar  relaciones de confianza, pero el verdadero networking se hace “offline”.

¿Cómo construir una relación de confianza con personas que están muy lejos de nuestro alcance?  Si yo tuviera la respuesta, sin duda que estaría mejor de lo que estoy. Por eso se lo pregunté a alguien que verdaderamente sabe de esto, tanto que su empresa se llama precisamente “Networking Activo”.  Los que viven en España y están en el mundo 2.0 ya saben de quién hablo: Emilio Márquez Espino,  cuyo trabajo, afición y especialidad es “conectar personas”.  Estos son algunos consejos  prácticos (nada de filosofía) que debemos tener en mente, si queremos que los esfuerzos de  networking  lleven a resultados concretos.

Networking sin objetivo no es networking, es “socialworking” 

La frase es mía. Dicho esto, tenemos que saber exactamente qué queremos y trazar una hoja de ruta para conseguirlo. Ya sé que habéis oído esto mismo  en varias ocasiones, pero no por eso deja de ser fundamental. Sin un qué no habrá un cómo ni un cuándo.  Así que lo primero que tenemos que hacer es pensar fríamente ¿qué es lo que queremos? Y a partir de allí, qué cosas tenemos que hacer para conseguirlo.

Visibilidad, generosidad, proactividad, diálogo y confianza

Estos son los ingredientes de un networking efectivo.  Y aunque suena fácil, requiere dedicarle tiempo y saber dosificar los recursos. Veamos cómo se materializa cada uno de estos ingredientes en la práctica:

  • Visibilidad

Significa darnos a conocer,  diferenciándonos de una masa anónima.  Por ejemplo, si vamos a un evento donde nos interesa conocer al ponente o a alguien en particular, deberíamos llegar media hora antes para aprovechar el rato muerto antes de la conferencia, porque probablemente después, tendremos un “enjambre” de gente que también quiere hablar con el ponente y seguramente seremos “uno más del montón”.  En cambio, si lo abordamos antes, seguramente será más proclive a conversar con nosotros en un ambiente más relajado.

Unos días antes del evento, podríamos empezar  a seguir a nuestro ponente en las redes sociales (Twitter es muy efectivo para esto) y un día antes saludarle y decirle que vamos a asistir al evento y nos gustaría conocerle.  Al momento de presentarnos, le decimos que somos la persona que le saludó en Twitter y le contamos brevemente quiénes somos (no más de 30 segundos).

Para ser visible, no necesitamos hacer grandes aspavientos, pero sí vencer la timidez e intervenir en la ronda de preguntas.  Si es la primera pregunta, tanto mejor, porque es el momento en que existe máxima atención.  Y por favor, que sea una pregunta inteligente y pertinente al tema (no debería tener que decirlo, pero a veces todo el trabajo se echa por tierra si decimos una burrada).  Cuando nos identificamos, hacemos una breve presentación (10 segundos) y mencionamos nuestro usuario de Twitter, ya que previamente nos hemos enganchado al hashtag del evento.

A posteriori, cuando el evento ha terminado, enviamos un mensaje personalizado en Twitter y Linked-In para reforzar ese acercamiento personal y abrir la posibilidad de mantenernos en contacto.

  • Generosidad:

Supone un cambio de chip, porque generalmente tenemos una visión egoísta del networking (¿qué podemos obtener nosotros de otro?)  También debemos pensar si hay algo que nosotros podamos ofrecer y si estamos en posibilidad de hacerlo.  Esto es más difícil cuando se trata de completos desconocidos, pero no debemos olvidar que un buen networking comienza entre nuestro círculo más cercano.

No nos cuesta nada hacer una recomendación sincera en Linked-In a un colega de trabajo que esté bien posicionado laboralmente  o responder cuando alguno de nuestros contactos hace una pregunta o pide ayuda.  Los grupos profesionales en Linked-In y Facebook funcionan muy bien para esto.  La generosidad también genera visibilidad, pero sobre todo agradecimiento.

  • Proactividad:

Para qué nos vamos a engañar.  Asistir a un evento para hacer networking y conocer a gente que nos interesa requiere de un tiempo de preparación. Por eso tenemos que escoger bien los eventos a los que queremos asistir y establecer un objetivo razonable de personas con las que nos interesa interactuar.   Después de esto, viene la preparación: 1) buscar información sobre el personaje (Google y redes sociales)  2) darnos a conocer sutilmente  antes del evento (lo mencionamos en el punto anterior) 3) ensayar nuestra presentación o “elevator pitch”.

  •  Diálogo y confianza

El objetivo de todos estos esfuerzos es tener la puerta abierta para que ciertas personas nos escuchen y reaccionen en el momento que les pedimos algo.  Y como hemos dicho antes, es imposible hacer esto con 2.000 contactos. Conocer y tratar personas sólo por hacerse popular en las RRSS requiere una alta inversión de tiempo y no siempre es demasiado útil.  Necesitamos  ordenar un poco la casa.

Es útil tener una lista de contactos en un nicho concreto y segmentarla en prioridades “contactos de prioridad 1, prioridad 2, etc.  Con estos contactos vamos a empezar a mantener un diálogo a través de las RRSS primero y después de un tiempo intentaremos “desvirtualizarlos” poco a poco.  También tenemos que hacerlo a la inversa. Todo contacto que hagamos offline, debemos poder llevarlo al mundo online y mantener el diálogo igualmente.  El resultado de todo esto debería ser generar una relación de confianza en el mundo offline con un número determinado de personas, que según la teoría de Dumbar, no pueden ser más de 150.

Cuidar las formas

La educación y la cortesía son características “sine qua non” para el networking y también para la vida misma.  Pero ¿qué comportamientos pueden resultar desagradables o descorteces? En el mundo del networking las buenas formas son más que vestirse adecuadamente para la ocasión, no decir groserías o llegar con tiempo a los eventos.  Hay errores que podríamos cometer y que pueden echar por tierra todos nuestros esfuerzos al generar rechazo, antipatía e incomodidad. Veamos algunos:

  1. Convertirnos en pulpos y “atrapar” a nuestra presa.  Hay que saber cuándo una conversación ha perdido interés y terminarla de forma cortés, sin alargarla demasiado para evitar que el interlocutor empiece a sentirse incómodo y con ganas de escapar.  Eso generaría una mala impresión y un mal recuerdo sobre nosotros.
  2. Abordar a alguien en un lugar inapropiado: un baño, un bar cuando está con una chica, un restaurante cuando está con su familia e incluso un ascensor.  El lugar y el momento también son importantes y dicen mucho de nosotros.  Claro está, no por esto debemos “pasar olímpicamente” y no saludar.  Un saludo rápido y cortés basta, pero lo que no podemos hacer es entrar directamente al tema que nos interesa en un lugar y momento inapropiado.
  3. Tener fotos comprometedoras en nuestros perfiles en RRSS. Una foto comprometedora no tiene por qué ser escandalosa, pero sí dar información sobre nosotros que no conviene que se vea o que nos relacionen con alguien que no ayude a nuestros objetivos. Nada de fotos en bikini, sujetando una copa con cara de juerga, o fotos demasiado personales. Y si vemos un fotógrafo en un evento, dejemos la copa a un lado para asegurarnos que ningún flash nos pille bebiendo. Se recomienda tener dos perfiles redes sociales como Facebook, uno con lo que queramos que se vea y otro con lo que vayamos a compartir con nuestro círculo más íntimo.
  4. Descuidar nuestra reputación online.  Una sana costumbre es mirar qué se dice de nosotros en Google, cada cierto tiempo. Lo deseable es que la mayoría de los resultados sean generados por nosotros (blog, redes sociales, artículos, etc.), lo que supone que nuestra reputación online está en nuestras manos, que la controlamos.
  5. Enviar solicitudes de contacto en Linked-In con el mensaje estándar.  Especialmente si no conocemos a la persona, es mejor personalizar el mensaje de solicitud de contacto (por qué te interesa estar en contacto, qué puede ganar el interlocutor) y establecer si compartimos un grupo en común o intereses similares.  La gente recuerda a quien le ha llamado por su nombre y ha diferenciado el mensaje.  También es muy útil mencionar que compartimos un grupo en Linked-In o bien, establecer que compartimos los mismos intereses y/o nos movemos en el mismo sector.

En resumen, porque ya me he extendido demasiado: el networking no es un tema de cantidad sino de calidad y esa calidad se materializa en las relaciones de confianza, que no se construyen de un día para otro. Por tanto, hay que ser paciente y constante..   Y si lo hacemos bien, aquello que queremos sucederá con toda probabilidad.

Y tú ¿cuántos de estos tips aplicas a tu networking personal? ¿Qué otros consejos darías para un networking efectivo?

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

ONG y redes sociales: claves para sobrevivir en la jungla 2.0

Hoy por hoy casi todas las ONG están en RRSS, pero lo tienen difícil para competir con empresas con más presupuesto y humanizar su causa. ¿Cómo utilizar la red para captar fondos? ¿Cómo acercar el mensaje a la gente y llamar a la acción? Aquí algunas claves.

Nunca como en tiempos de crisis ha sido tan importante la solidaridad, la búsqueda del bien común, mirarse en el espejo del que sufre, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Y nunca antes como ahora, los ciudadanos habíamos tenido tantas facilidades para informarnos, organizarnos y colaborar con causas solidarias. ¡Y todo ello gracias a Internet! La solidaridad 2.0, el activismo y la conscienciación en la red crecen, mientras descienden las ayudas y subvenciones estatales y de empresas privadas. Si no fuera por los donantes individuales, muchas organizaciones del tercer sector hubieran desaparecido y sus proyectos quedarían en el limbo. Para muchas ONG se impone la lógica de la supervivencia y la red está siendo este salvavidas.

Hace algunos años, Internet y las redes sociales eran cosa de multinacionales o una moda muy “chic” de unos cuantos “adelantados a su tiempo”. Hoy por hoy, son pocas las organizaciones del tercer sector que no tengan perfiles en redes sociales para sensibilizar sobre sus causas, pero sobre todo para captar donantes y nuevos socios (otra cosa es cuán activos estén esos perfiles y cuán bien estén funcionando). Es el llamado “fundraising” o social raising (referido tanto a las plataformas 2.0, como a los fines sociales a los que apuntan).

El resultado de este vuelco masivo hacia el mundo 2.0 es que estas organizaciones no sólo tienen que competir entre sí por captar la atención y llamar a la acción de su público target, sino que además se las tienen que ver con el resto de marcas comerciales, que suelen tener más recursos y personal para social media. Es tal el nivel de “infoxicación” en el público y tal la diversidad de causas que el usuario corre el riesgo de bloquearse:  que si salvemos los bosques, que si “ayudemos a combatir el hambre en el mundo, que si hay una situación de emergencia en tal o cual país, que si ayudemos a construir una escuela en un país del Tercer Mundo, que si hablemos de la situación de los niños en Asia o de la guerra de Siria.

Las ONG tienen ante sí el enorme reto de diferenciarse. ¿Cómo hablar de problemas lejanos y acercarlos a la realidad del país? ¿Cómo convertir el engagement de las redes sociales en socios o donaciones? ¿Cómo humanizar el mensaje sin abrumar? Son algunas de las cuestiones que surgieron en la Primera Jornada Social Raising: ONG+ Social Media + Fundarising, organizada por AERCO-PSM en Madrid.

En un ambiente distendido y en tono muy cercano, representantes de organizaciones ya consolidadas como como Greenpeace o Unicef, y otras más pequeñas como la Fundación Uno entre Cien Mil y Stop Sanfilippo, que han obtenido grandes resultados con un limitado presupuesto, nos hablaron de sus “casos de éxito” y de lo que han aprendido de su andadura en las redes sociales. A continuación os presento algunas claves sumamente útiles para que cualquier ONG pueda sobrevivir en la “jungla 2.0” y os aviso que la mayoría bien valen también para cualquier marca comercial.

El éxito no viene de la noche a la mañana, hay que preparar el terreno

Hace falta un trabajo previo de meses e incluso años para construir una comunidad fidelizada, comprometida con su causa, que difunda el mensaje y que esté dispuesta a pasar a la acción en el mundo offline. Bien lo supo Geenpeace España cuando necesitó movilizar a “su gente” tras la detención de su director general por una acción en la Cumbre del Clima en Copenhague.

ONG, redes sociales, solidaridad, 2.0, Greenpeace, Copenhague

La presión social a través de las redes sociales para su liberación fue tan apabullante gracias a que dos años antes Greenpeace había hecho un trabajo de fidelización en Twitter y Facebook (más de 100.000 seguidores y fans en 2009) y lanzado su blog en 2007. Es cierto que los beneficios de tener esta comunidad no serán inmediatos, pero usuarios tan activos supone el apoyo incondicional a sus acciones y una base de donaciones que le permite a Greenpeace ser completamente independientes (esa independencia es precisamente uno de sus atributos de marca).

Perder el control y entregárselo a la gente

Las ONGs como también sucede en el mundo empresarial suelen tener mucho miedo de romper el esquema de comunicación tradicional de EMISOR-RECEPTOR. En el entorno 2.0, la gente toma el rol de emisor, por lo tanto, no vale una comunicación unidireccional en la que se controla el mensaje, incluso si no nos gusta lo que se dice. Y mejor que así sea, porque un público pasivo, difícilmente llegará a la acción, por más información que se le proporcione. Una de las cosas que hacen muy bien las marcas comerciales y que algunas ONG ya están aplicando es contar con “embajadores de marca” o influenciadores online, que pueden “mover” consciencias o “defender” a la organización en un momento determinado.  Pero, ¡qué difícil es a veces conseguir este engagement! En el siguiente bloque, algunos consejos para hacerlo.

Acercar el mensaje, cuando se trata de realidades lejanas

Este es otro de los grandes retos para las ONG que trabajan en causas que están muy lejos nuestras fronteras (temas de cooperación al desarrollo, asuntos ambientales, refugiados, construcción de la paz, etc). Suelen ser mensajes muy complejos y situaciones cuya evolución es muy lenta en el tiempo. ¿Cómo emocionar y llamar a la acción? Aunque a veces resulta muy difícil, la clave es poner el tema en “agenda”, pero no únicamente en la agenda política, sino en la mente de la gente, hacer que piensen en ello”. ¿Y eso cómo se hace?

Poniéndole un rostro al problema, lo que se suele hacer a través de contar una historia (lo comentamos más a fondo en el siguiente apartado)

  1. Acercando el problema a la realidad cotidiana de la gente.
  2. Buscando las implicaciones para nuestra vida de ese problema que aparentemente es lejano
  3. Involucrando a los trabajadores de las ONG individualmente, como emisores de mensajes es muy útil porque a la gente le gusta que le hable otra gente, no un logo.
  4. Evitando la saturación de la gente con demasiados mensajes de emergencia, porque aunque en un primer momento funcionan bien, su efecto es cortoplacista. Se pierde el engagement ganado en un primer momento.

Una historia, una princesa, un villano, un héroe y un objeto mágico

story telling, tercer sector, ONG redes sociales, social storytelling

Antes hablábamos que la mejor forma de acercar el mensaje a la gente es “contar una historia”, pero no cualquier historia que suene a cuento chino, sino una capaz de generar emociones, sensaciones, implicar al espectador y hacerle actuar. ¿Qué ingredientes tiene que tener esta historia creíble y emocionante a la vez? José Carnero, CEO de la agencia de publicidad Kitchen y presidente de la Asociación Uno entre Cien Mil nos dice que una gran historia debe ser concreta (tangible), pequeña (abarcable) y accesible (implicante). Hay cinco elementos que no deben faltar para conseguir esta combinación, que son precisamente los elementos de todo cuento que se precie:

  1. El narrador: que en este caso es la propia ONG
  2. La princesa a la que hay que salvar: es la causa por la que luchamos
  3. El villano, que es el problema que queremos resolver
  4. El héroe, que siempre será nuestro público, quien se implicará y tomará como suyo el problema para finalmente “salvar a esa princesa”.
  5. El objeto mágico, que traducido al tercer sector, serían las diversas plataformas para captación de fondos (fundraising, crowdfunding), tanto en el mundo online como fuera de la red.

Fijarse objetivos claros y cómo medirlos

Cuando Unicef España decidió entrar en el mundo 2.0, al principio lo hizo sólo porque “había que estar”. Muy pronto sus responsables se dieron cuenta de que aquello sólo funcionaría si se tenía una estrategia definida, que además estuviera alineada con la estrategia de comunicación y la del resto de la organización. Y en ese momento fue cuando las cosas empezaron a caminar, no sin antes haber aprendido de los errores y de proyectos que no funcionaron. “En redes sociales, no se puede prever el éxito sin probar al ensayo y error”, comentan María Jesús Butera y Alejandro Fernández de Unicef.

El ROI no es una cosa únicamente de las empresas. También las organizaciones sociales deben poder medir los resultados de sus campañas, para lo cual hay que estar muy pendiente de temas como el tráfico a la web, el engagement de la comunidad y sobre todo de las conversiones, que supone saber el nivel de involucramiento de esos seguidores o fans en las acciones de la organización y su proceso para convertirse en donantes y socios. Como bien dicen en Unicef, el reto es convertir esos “likes” en “lives”.

El e-mail marketing no ha muerto…y también es social

Es un tema del que he venido hablando ya en otras entradas (Ver: ¿Ha muerto el e-mail marketing tal y como lo conocemos?). Es interesante observar cómo para organizaciones grandes como Unicef y Greenpeace—que ya tienen una marca potente–, el e-mail sigue siendo una herramienta potente para fidelizar a su comunidad, aquella que realmente está implicada. De hecho, en el caso concreto de Unicef, la mayor parte de la captación de fondos que viene por vía online, procede del e-mail marketing.

Pero si queremos que funcione, hay que hacerlo bien, no vale con comprar una base de datos externa y enviar a diestra y siniestra. Hay que ir construyendo poco a poco una base de datos propia, tener especial cuidado con el asunto en el envío—poner una frase impactante que incentive a abrilo—y no abusar en los envíos para no abrumar a la gente. Como hemos comentado en otras ocasiones en este blog, el futuro del e-mail marketing es la integración con las redes sociales y allí precisamente está la clave de su éxito.

Se puede hacer mucho, con poco dinero

Las ONG pequeñas y aquellas que comienzan tienen ante sí el gran reto de darse a conocer, crear comunidad y captar fondos con una “marca desconocida”. Y aunque es difícil, se puede hacer y se ha hecho. Una asociación como Stop Sanfilippo, dedicada a dar a conocer una enfermedad muy rara y recaudar fondos para la investigación ha logrado grandes apoyos—no solo a nivel de particulares, sino de grandes empresas. Su presidente, Emilio López, creó esta organización porque su propio hijo está afectado por esta enfermedad y todos los fondos para su funcionamiento vienen ya sea de su propio bolsillo o de donaciones. Emilio ha comentado que su éxito ha venido de integrar las acciones online, con los eventos offline. Y cada contacto personal, se lleva después al mundo online. El boca a boca dentro y fuera de la red ha sido determinante en su éxito.

¿Se puede cambiar el mundo? Realmente no lo sé, pero quiero pensar que si no se puede cambiar al menos sí se puede mejorar, por lo que el trabajo de las ONG es fundamental para mantener viva esa esperanza y salirnos del individualismo que a veces flota en nuestra sociedad. Y si las redes sociales son la expresión virtual de la calle, está claro que el tercer sector debe sacar el máximo partido a esa posibilidad de interconectar sensibilidades y emociones. Y tú, ¿qué otros consejos darías a las ONG para sobrevivir en la jungla 2.0?

Referencias:

Social Media y Captación de Fondos: el caso de Greenpeace España

Social Telling: el story telling del tercer sector

Social Raising en Unicef

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

Espejito, espejito ¿quién es el más bonito? ¿Mi competencia o yo?

Muchas empresas subestiman la importancia de conocer a su competencia dentro y fuera de la red antes de empezar cualquier acción en social media  y durante toda la ejecución del plan. Os dejo algunas pistas para hacerlo con cabeza

competencia, social media, social media marketing, redes sociales, benchmarking¿Podemos dejarnos de tanto diagnóstico y pasar directamente a la acción? Lo dicen muchas empresas que tienen mucha urgencia por empezar a abrir perfiles como locos, seguir a un montón de gente y ganar fans. Tranquilos, tranquilos… os voy a contar un cuento para que os relajéis un poco. “Había una vez tres cerditos, uno construyó su casa sobre paja para acabarla rápido e irse a jugar, el otro sobre madera porque también era más rápido, mientras que el tercer cerdito la construyó sobre piedra”.

El final ya lo sabéis. La casa de piedra fue la única que resistió el ataque del lobo. El que haya puesto bases firmes sobre su estrategia en redes sociales, tendrá más posibilidades de éxito y se ahorrará muchos dolores de cabeza y trabajo posterior para corregir errores que se podrían haber evitado desde un principio.

Por pequeño que sea nuestro negocio o incluso si lo que queremos hacer es personal branding, tenemos que entender que siempre habrá alguien con quien estemos compitiendo y no podemos obviar quiénes son, lo que hacen bien y mal y por qué lo hacen. Eso nos permitirá saber cómo nos diferenciamos de ellos y de qué cosas podemos sacar pecho.

Es lo que en la jerga empresarial se conoce como  “benchmarking”, esa palabrita tan mona que ha vuelto a estar en boga en los departamentos de comunicación con la irrupción del social media. Pero contrario a lo que muchos pensarían, el primer benchmarking lo tenemos que hacer fuera de la red y después pasar a estudiar la presencia online de nuestros competidores.

 ¿Quién es mi competencia directa fuera de la red?

Es la primera pregunta que cualquier negocio debería hacerse antes de empezar a funcionar. Lamentablemente muchas empresas ni siquiera lo saben y sólo son conscientes de ello cuando quieren empezar una estrategia en redes sociales.

Si somos una pequeña tienda de ropa, difícilmente podríamos decir que nuestra competencia es Zara o Mango. Probablemente sean otras tiendas de similares características, que venden determinadas líneas de ropa, con determinados precios y localizados en cierta área geográfica.

 Estas son algunas preguntas que tenemos que tener contestadas antes de pensar si quiera en abrir un perfil en redes sociales:

 1. ¿Qué productos o servicios ofertan?

2. ¿Son más baratos que los nuestros?

3. ¿Cuántos años tienen en el mercado?

4. Grado de conocimiento de la marca entre el público target.

5. ¿Cómo se diferencia nuestra competencia de nosotros?

6. ¿Cómo nos diferenciamos nosotros de ellos?

7. ¿Por qué un cliente debe preferirme a mí sobre mi competencia?

8. ¿Hay alguna oportunidad de negocio que la competencia ha pasado por alto?

Es importante que sepamos ¿qué valor añadido tenemos que no tengan los competidores, porque nuestras acciones en social media deben intentar trasladar al mundo online las ventajas comparativas reales de nuestro negocio en el mundo real.

Una vez analizadas las variables relacionadas con el negocio, también tendremos que investigar un poquito más respecto a los temas de marketing y comunicación.

 9. ¿Qué política de comunicación siguen?

10. ¿Hacen publicidad off-line? ¿Les funciona o no?

Muchas pymes no tienen departamento de comunicación, pero sí ponen en marcha acciones de marketing directo o publicidad que estaría deberíamos conocer. ¿Se me queda alguna pregunta? Se aceptan sugerencias.

 Diez preguntas sobre tu competencia en Internet

Habiendo identificado y analizado a nuestra competencia fuera de la red, es el momento de ver qué hacen en Internet. Muchas pymes parten con ventaja si hacen este ejercicio antes de empezar sus acciones en social media, porque se darán cuenta de que su competencia probablemente haya entrado a la web 2.0 como elefante en una cacharrería, sin objetivos ni estrategia. Esto es una magnífica oportunidad para ver qué está haciendo mal la competencia, qué le está funcionando bien y qué  podemos aprender de sus errores.

En el entorno online deberíamos analizar los siguientes aspectos:

1. ¿Dónde tienen perfiles y qué uso dan a cada uno?

2. ¿Cuáles podrían ser sus objetivos? ¿Vender? ¿Fidelizar? ¿Servicio post venta?

3. ¿Qué estrategia están llevando a cabo en los Social Media?

4. ¿Cuál es la política de comunicación que están implementando en los Social Media?

5. ¿Qué reputación tienen en la red?

6. ¿Tienen blog o sólo comparten contenidos de terceros?

7. ¿Con qué regularidad publican y qué tipo de contenidos?

8. ¿Qué palabras clave utilizan en su estrategia online?

9. ¿Hacen publicidad online?

10. ¿Por qué palabras clave están pujando en Adwords?

Pero no nos podemos quedar allí. Ahora toca analizar cada uno de los perfiles de la competencia individualmente y ver su estrategia en cada red social de forma individual. Con esos datos hacemos el famoso “benchmarking”, que podría ser un cuadrito como el que yo uso y comparto con vosotros:

benchmarking, competencia, social media,

¿Y después qué?

Hasta aquí hemos hablado de los aspectos que tenemos que analizar para “poner nuestra casa” o Plan de Social media sobre bases firmes. Pero no porque hayamos hecho esta investigación preliminar, debemos olvidarnos completamente de nuestra competencia cuando empecemos a ejecutar nuestra estrategia. El seguimiento de la competencia debe ser constante, pero para que sea realmente operativo, debemos centrarnos en los competidores que realmente son los más “peligrosos” para nuestro negocio, espiando en sus perfiles, mirando en Google de vez en cuando cómo están posicionados por las palabras clave por las que competimos con ellos. También debemos estar atentos a las campañas específicas que tengan en social media y los resultados de las mismas, así como a cualquier crisis puntual que tengan en redes sociales. Esto nos permitirá analizar lo que han hecho bien y mal y determinar si hay algo que podamos adaptar (no copiar) en nuestra estrategia.

Si hacemos ese seguimiento de forma pública o a través de perfiles falsos es una decisión que tendremos que tomar, en función de nuestros intereses, el grado de visibilidad que queramos tener frente a nuestra competencia o el grado de “hostilidad” que pueda existir.

Empresas,  ¿Cómo queréis construir vuestra casa digital, sobre paja, madera o piedra? ¿Aún pensáis que hacer un Plan de Social media es un juego de niños?

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

Y si te ha gustado este artículo, compártelo !!!

¿Es España una marca blanca en Internet?

Existe un compromiso firme por relanzar la marca España, pero poco se habla de la imagen del país en Internet y redes sociales.  Aquí algunas claves.

Marca España, social media, estrategia online, redes sociales

Nunca antes como ahora ha sido tan importante hablar y replantear en serio la imagen de España, no solo en el exterior, sino también a nivel de los propios españoles, entre quienes recorre una sensación de pesimismo y desasosiego. Para nadie es un secreto que la imagen de España se ha deteriorado con la crisis, el paro, la situación de la banca, la burbuja inmobiliaria, el posible rescate, el debate secesionista en Cataluña y los últimos escándalos de corrupción. La cuestión ahora es ¿qué hacer?

Últimamente se ha hablado mucho de “relanzar” la marca España, como un compromiso de Estado, que involucra no solo al Gobierno, sino a las empresas, políticos y todos los actores con voz suficiente como para influir en la percepción del país dentro y fuera de nuestras fronteras. He seguido de cerca este tema y he asistido a no menos de cinco debates, ponencias, presentaciones de libros, foros y otros eventos en los que expertos de altísimo nivel han diagnosticado los problemas de la marca Españ

a y planteado ideas muy interesantes. Sin embargo—y este es el motivo de este post—en ninguno de estos encuentros se ha mencionado ni de refilón el papel de Internet en el pretendido lavado de cara del país.

Es algo que no deja de sorprenderme, porque a estas alturas creo que nadie pone en duda la importancia de Internet y de las redes sociales para hacer llegar los mensajes a más gente, conocer el clima de opinión sobre un tema determinado y localizar posibles “embajadores” que ayuden a proyectar una imagen más positiva del país. Creo que va siendo hora de replantearnos también la imagen de España en la red.

Por eso me tomé la libertad de hacer un pequeño ejercicio para contestar a dos preguntas. La primera es ¿qué información encuentra alguien que se interese por España cuando busca en Internet? Y la segunda. ¿Cómo se están utilizando los aplicativos 2.0 y las redes sociales en los esfuerzos de promoción de la marca España?

España en Google

Cuando queremos saber cómo nos perciben en Internet lo primero que hacemos es buscar nuestro nombre en Google. Este ejercicio de “googlear las palabras España y Spain lo realicé los días 15, 16 y 17 de marzo desde Google.com. Los primeros resultados están dentro de lo normal. El primero, la ficha del país en Wikipedia, seguida de resultados relacionados con viajes y turismo e instituciones que llevan el término España en su nombre (Gobierno de España, Banco de España) y la ficha del país en la web de la Unión Europea. Hasta allí todo muy bien.

Los problemas empiezan a partir del sexto resultado. Alguien que busque información sobre España, también podrá ver en la primera página de Google referencias

 negativas como el vídeo publicado por El País en el que soldados españoles golpeaban brutalmente a un detenido en Iraq, al igual que noticias relacionadas con la economía, el déficit y la deuda pública, que tampoco son demasiado halagadoras.

Para el término “Spain”, se encuentran todavía más las referencias de turismo, viajes y ocio (TourSpain, Visit Spain), el Factbook de la CIA, así como enlaces a noticias publicadas en medios anglosajones como el New York Times, Financial Times, Bloomberg o The Guardian. No tengo que decir cómo ha sido el tratamiento que estos medios internacionales han dado a la crisis española, por lo que la reputación para el término en inglés tampoco es del todo impecable. Recordemos que estos resultados pueden variar según la ubicación de quien teclee el término y cambian cada día en función del número de búsquedas en una web determinada.  Pero aquí lo importante es ver la tendencia en cuanto a los resultados de googlear el término España,.

Ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras. Pues las imágenes que encuentra alguien que busque bajo los términos España y Spain, además de la bandera y el mapa, son referencias que ilustran muy bien nuestra historia reciente: playas, fútbol, toros, flamenco, edificios en la costa (sinónimo de burbuja inmobiliaria), molinos de viento, sangría y por supuesto, la paella.

El término Spain tiene 16.6 millones de búsquedas globales mensuales en Google y el término España tiene 25 millones. Pero cuando hablamos de búsquedas  como invertir en España, las cifras bajan sustancialmente a 3.600 búsquedas para el término en inglés y 6.600 para la búsqueda en español.

España, bueno para visitar, malo para invertir

La marca España en Internet, tal y como sucede en el mundo off-line, está vinculada principalmente al turismo como resultado de un esfuerzo de décadas. No en vano es el segundo país con mejor imagen turística después de Estados Unidos.

España es percibida como el sitio perfecto para veranear, pasear, ir de fiesta, tomar cañas, sangría y paella. Si uno le pregunta a alguien del norte de Europa o Estados Unidos, ¿visitaría España? Le diría que sí sin pensarlo dos veces. Pero si preguntase ¿recomendaría invertir en España? ¿Comprar en España? ¿Los españoles son gente seria? Entonces la cosa cambia y mucho, según se desprende del Barómetro del Real Instituto Ecano sobre la percepción de la imagen exterior de España.

Esta percepción se traslada también al mundo de Internet y las redes sociales, donde los esfuerzos de promoción turística se notan y mucho, en detrimento otras áreas como

 la economía y el clima de negocios. Nos hemos esforzado mucho en proyectar una imagen cálida, festiva, de potencia blanda y ahora esta percepción está afectando otras áreas clave como el clima de negocios e inversión.

Veamos por ejemplo el portal oficial de turismo de España, una web con un buen diseño, usabilidad, integración de los botones sociales, utilización de vídeos y con un componente gráfico muy cuidado. En contraposición encontramos la nueva web de la marca España con un diseño más bien recargado, ciertos problemas de usabilidad, sólo traducida al inglés, obviando otras lenguas clave para el mercado español como el francés, alemán, portugués o el chino. A su favor debo decir, que tienen un blog coral titulado “Con nombre propio”  en el que escriben personalidades conocidas y embajadores de la marca España como Antonio Banderas, Vicente del Bosque, Javier Solana o Margarita Salas, entre otros.  Esta web tiene como propósito ensalzar las fortalezas y atractivos de España en un sentido que trasciende el tema meramente turístico.

Pero lo que más  llamó mi atención de esta

 web es que no tenga ningún botón de acceso a sus cuentas en redes sociales en su portada. La única referencia a aplicativos 2.0 la encontré en la sección de quienes somos donde se explica el proyecto “Marca España”. Se trata de botones de compartir y no de acceso a sus perfiles en redes sociales.

Desnudando la marca España en redes sociales

Me sorprendió mucho que la web de la marca España no tuviera direccionado el acceso a sus perfiles sociales. ¿Puede ser posible que no tenga perfiles sociales? Por lo que pude ver, el proyecto marca España como tal, sólo tiene presencia en Twitter y Facebook y en esta última lo que tiene es un perfil personal  y no una fan page. Segunda sorpresa porque a estas alturas también todo el mundo sabe las ventajas entre una y otra modalidad.

Veamos a continuación algunos datos cualitativos y cuantitativos de la presencia del proyecto marca España en Twitter y Facebook, las únicas dos redes sociales en las que tiene presencia.

Marca España, redes sociales, community management, socialmedia, estrategia, marketing online

  • Twitter es la única red social que el proyecto Marca España actualiza constantemente. Desde la cuenta de Twitter redirecciona contenidos al perfil de Facebook, una práctica poco recomendable ya que el lenguaje y usos de ambas redes sociales son totalmente diferentes.
  • Su cuenta de Twitter  tiene una antigüedad de un año. 2.200 tweets, 883 seguidores y sólo sigue a 320 personas. Su perfil en Facebook tenía hasta ayer 261 amigos.
  • No tiene otras cuentas espejo en los idiomas de los países donde le interesaría promocionar la marca país. Echo en falta por lo menos una cu
    enta en inglés, francés, alemán y a ser posible, chino.
  • Aunque el nombre de la cuenta de Twitter @BrandSpain está en inglés, el  90% de los contenidos está en español, luego entonces parece que su público target fuera sólo de habla hispana, lo que tiene que ver con el siguiente punto.
  • Relaciones endogámicas. La mayoría de sus relaciones son con marcas españolas, instituciones públicas y personalidades que apoyan el proyecto. Esto está muy bien como punto de partida, pero debe pasar a un segundo nivel, en el que busque conectar con un público objetivo más amplio en el exterior.
  • Pese a tener un blog coral de conocidas personalidades españolas, el ritmo de actualización es muy bajo (menos de un post al mes). Esto no es suficiente para alimentar sus perfiles sociales con material propio. Esto supone que la mayor parte de la información sean RTs de otros o información producida por entidades públicas y medios de comunicación.
  • Poca utilización de vídeos y material multimedia en sus perfiles sociales. No tiene canal de YouTube.

Ahora volvamos por un momento a las preguntas que planteaba inicialmente. ¿Cómo se percibe España en Internet? Igual como se percibe en el mundo offline: asociada al ocio y la diversión, pero no como un sitio adecuado para hacer negocios o comprar. Los esfuerzos en promoción turística también se reflejan en la presencia en redes sociales, donde las cuentas relacionadas con turismo tienen una estrategia muy bien definida y llegan a un púbico más amplio, a diferencia del proyecto marca España que empieza tímidamente su andadura en el mundo online. Sin duda tiene mucho trabajo por delante. El primer paso será entender la importancia de trabajar paralelamente la parte off-line y online.  También es importante tener claro los atributos de marca que se quieren proyectar en la red y los mensajes (equity story) que respalden estos atributos.

Como la crítica siempre debe ir acompañada de alternativas de cómo hacerlo mejor, en un siguiente post propongo  Cinco estrategias para repensar la marca España en Internet.  Y tú, ¿crees que España es una marca blanca de sol y playa en la red?

Diana Campos Candanedo.  Encuéntrame en:

Google+

Si te ha parecido interesante, compártelo

Tres claves del nuevo marketing: personalización, segmentación y multiplataforma

En mi último post  ¿Ha muerto el e-mail marketing tal y como lo conocemos? comentábamos que el éxito de las campañas de  e-mail marketing pasa por la integración con las redes sociales.  Esto se debe a que la experiencia de los consumidores en Internet está cambiando como también cambia su perfil, aspiraciones y exigencias.

¿Y cómo es ese nuevo consumidor?  Vive en un entorno urbano, tiene un poder adquisitivo medio-alto y sobre todo, pasa mucho tiempo conectado, en su casa, en su oficina, en el móvil y en el Ipad. Mientras está en el metro revisa su mail y hace una consulta en un foro de opinión. Compra una camiseta y envía una foto a sus amigos a través de las redes sociales. La opinión de su comunidad online tiene gran peso en sus decisiones de compra. Es un cliente acostumbrado a comprar online y que no se conforma con lo primero que ve.

Y ¿qué espera de una marca? Este  nuevo consumidor exige ofertas que conecten con su “estilo de vida digital” y que le diferencien de la masa anónima y desconocida. Es por eso que la próxima evolución de Internet será la web 3.0, aquella que logre personalizar las búsquedas según los intereses de los consumidores.  Este mismo concepto  se traslada al mundo del marketing.

Si una  marca quiere llegar a este tipo de cliente, tendrá que emplearse a fondo. Y ¿cómo? Estas son algunas claves.

1- Personalización.  La mayoría de estos nuevos consumidores buscan en Internet una experiencia de compra que los diferencie del montón. Por eso, lo primero que se  debe hacer para atraer a este perfil de cliente es tratarle como individuo y no como un nombre en una base de datos.   No es lo mismo que te llamen “eh tú” y te hablen de algo que no interesa demasiado a que te llamen por tu nombre y sepan tus gustos y hasta tu fecha de cumpleaños.

2- Segmentación.  La clave para atraer la atención de ese consumidor cada vez más exigente es ofrecerle algo que realmente le interese.  Pero eso difícilmente lo podremos hacer si no tenemos ni remota idea de quién es y qué le gusta.  De allí la importancia de segmentar las bases de datos lo más posible en función de datos demográficos, edad, estado civil, intereses, etc. porque ello aumenta las posibilidades de dar en el blanco y acertar.  Parece de sentido común, pero muchas veces no se hace, por consideraciones económicas. . Para qué nos vamos a engañar, cuanto más segmentada sea la base de datos, más alto es su precio. Pero vale la pena, especialmente en campañas de fidelización y retención de clientes.

3- Multicanal o multiplataforma. A medida que los clientes van ganando experiencia como usuarios de Internet y compradores online, se origina el fenómeno conocido como “cross-channel commerce” en el que se incrementa la búsqueda online para comprar offline y donde se encuentran compradores típicamente más agresivos y que gastan más dinero. Ello obliga a las empresas a integrar a sus acciones de marketing y comunicación tanto la dimensión online como offline.  Es lo que se conoce como marketing “multicanal”.

¿Cómo atraer y fidelizar a ese  nuevo tipo de consumidor? Ese que es cada vez más exigente, hiperconectado y empoderado, que opina en sitios de review (como TripAdvisor o Ciao, por ejemplo) y se deja guiar por las opiniones de otros usuarios?  Parece claro que tendremos que emplear técnicas de marketing tan sofisticadas como este nuevo consumidor? Tendremos que hacer que nos encuentre, conozca y recuerde a través de una estrategia que integre diversas plataformas y canales en el mundo online y offline.

Con adecuada estrategia multicanal que combine e–mail marketing, social media marketing y publicidad online con los canales “de toda la vida” el tele-marketing y el envío postal, podríamos ampliar hasta 12 veces la efectividad de una campaña de e-mail marketing.  Tampoco podemos olvidarnos de los dispositivos móviles, porque ese nuevo consumidor pasa mucho tiempo online desde el móvil (un 40% de los mails que recibe los lee en estos dispositivos).

El marketing multicanal es una tendencia que se está poniendo en práctica con mucho éxito en Estados Unidos, aunque en España son pocas las empresas que lo están empleando.  Pero todo se andará, es posible que en unos años, el marketing 360º o multicanal empiece a tomar fuerza. ¿O no? ¿Qué opináis?

Para ayudaros a decidir y para entender el concepto multiplataforma, os dejo con esta infografía (en inglés) con datos que nos dan luces sobre el éxito del marketing multicanal en Estados Unidos.

e mail marketing, social media, redes sociales, estrategia online, online marketing

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

Si te ha gustado este post, compártelo

¿Ha muerto el e-mail marketing tal y como lo conocemos?

Muchos seguidores, fans y likes, pero ¿y las ventas? El e-mail marketing evoluciona de la mano de las redes sociales. Pero ¿sigue siendo efectivo para transformar el engagement en ventas?

e mail marketing, social media, redes sociales, estrategia online, online marketingAl final del día revisas tu correo personal y te encuentras con un montón de mensajes con ofertas especiales, descuentos, liquidaciones por cierre ¿es que están cerrando tantas tiendas en España? Otros  meten prisa, “última oportunidad”, “no te lo pierdas”, “llama ya”, “compra ya”, “ven ya”.  Uff, ¡qué estrés!  Pero ¿cuándo me suscribí a tantos newsletters?

Muchas veces he sentido esa sensación de agobio e impotencia ante semejante avalancha de información de aquí y de allí.  Esta incómoda sensación de “infoxicación” me ha llevado a preguntarme ¿cuán efectivo es el e-mail marketing para generar ventas cuando mucha gente está condicionada a no abrir o directamente a borrar mensajes con contenido comercial? ¿Tiene futuro esta forma de comunicación con la irrupción de las redes sociales?

Contrario a lo que podría pensarse, el e-mail marketing no sólo sigue vivo, sino que está evolucionando a pasos agigantados, conviviendo con el social media e integrándose con dispositivos móviles.  Si se hace de forma profesional y creativa,  es una de las herramientas más efectivas para capturar ventas. He aquí  algunas razones:

  1. La mayoría de de nosotros tenemos mail y pasamos  mucho tiempo consultándolo.  Según Forrester Research, un 80% del tiempo que pasamos online lo dedicamos al mail.
  2. Es mucho más barato que el marketing directo tradicional en el que hay que imprimir, sellar y enviar.
  3.  La gente aún prefiere recibir información en su e-mail, siempre que antes haya dado su consentimiento, como establece la Ley de Protección de Datos.
  4. Llega directamente a la gente, mientras que en las webs el usuario tiene que encontrar nuestro mensaje.
  5. Si se hace bien, permite segmentar, personalizar y adaptar el contenido para que el cliente perciba un valor añadido y no lo borre. La clave está en aportar algo–información o recompensa–,  en función de los gustos y preferencias del cliente.

Social media Vs. e-mail marketing

También podría pensarse que con la popularización de las redes sociales, el e-mail marketing pierde relevancia frente a las estrategias de social media marketing. Bueno, lo reconozco, yo era una de las que lo pensaba,  hasta que Ignacio Ayerbe  de Experian, compañía especializada en marketing multicanal y gestión de datos,  me convenció de lo contrario con cifras en mano.  A continuación algunos datos que me hicieron rendirme ante la evidencia:

  • Sobre redes sociales: Un 70% de los usuarios de redes sociales en España se conecta una vez al día y tiene un promedio de 2 perfiles activos, siendo Facebook la red que mayor penetración tiene con un 95%.   Cerca del 70% de los usuarios visita su red social favorita a diario.

Ahora viene lo interesante.

  • En España, 1 de cada 4 internautas con perfiles en redes sociales es fan o seguidor de  alguna marca. Es uno de los porcentajes más altos de Europa,  superado sólo por Reino Unido (32%) e Italia (29%).
  • Un  75% de los usuarios de redes sociales está suscrito a algún boletín o newsletter.  De los que siguen o son “fans” de una marca en Facebook, a un 89% se les puede llegar a través de una newsletter.

Conclusión.  Las redes sociales no solo no compiten con el e-mail marketing, sino que ambos están destinados a entenderse e integrarse. A mayor penetración de las redes sociales, mayores oportunidades de “viralización” de una campaña de e-mail marketing, siendo Facebook y Twitter los canales más efectivos.

Nuestros datos, una mina de oro

Cada vez más campañas de e-mail marketing ofrecen una recompensa (descuento, promoción) para quienes son fans o seguidores de la marca en una red social, una práctica extendida por ejemplo en el sector de los clubes privados de venta (BuyVip, Ventée Privée, Privalia), porque  permite ampliar el número de personas con las cuales las marcas interactúan, abriendo más oportunidades para cerrar una venta o reforzar el recuerdo de marca.

Pero hay algo más detrás de esta simbiosis entre e-mail marketing y social media.  El mayor tesoro que tienen las redes sociales—principalmente Facebook—son nuestros datos, gustos, preferencias, hobbies, dónde vivimos, edad, sexo, etc. Este es el quid de la cuestión.

Cuando aceptamos conectar con Facebook desde una página externa, en realidad estamos permitiendo que esa marca conozca nuestros datos, los cuales se pueden utilizar con fines comerciales, como ciertamente se utilizan.  Es una práctica cada vez más común ya que muchos preferimos conectar directamente con Facebook o Twitter para no perder tiempo llenando el formulario.

e mail marketing, social media, redes sociales, estrategia online, online marketing

Esas compañías ahora tienen nuestro e-mail y conocen  incluso quiénes son nuestros amigos, lo cual amplía enormemente  las posibilidades de llegar a más gente, pero también de adaptar el mensaje a las preferencias de los usuarios. Aquí está la respuesta a mi pregunta ¿cuándo me suscribí a tantos newsletters?

Técnicas para triunfar en e-mail marketing

Además de tener el permiso del usuario y adaptar el contenido a las preferencias del cliente, una de las claves para tener éxito en el e-mail marketing es ofrecer un incentivo y que éste sea lo suficientemente irresistible para que el cliente realice una acción, ya sea una compra o una suscripción a nuestro newsletter.   Ofertas de primer servicio, guías sobre cómo hacer esto o aquello o algún incentivo relativo a servicio post-venta.

Según la experiencia de Ignacio Ayarbe,  los e-mails posteriores a la compra, conocidos como e-mails transaccionales, aquellos que el cliente está esperando como confirmación de una compra,  son una percha muy efectiva para fidelizar con descuentos o nuevas promociones.  También funcionan muy bien los e-mails de cumpleaños que ofrecen un regalo o descuento con el código de barras para que el cliente lo redima en el punto de venta (offline). Esto ofrece información muy valiosa para calcular el ROI (retorno de la inversión) de las campañas online, porque nos dice cuánto de ese tráfico se ha convertido realmente en una venta.

Y ¿qué pasa cuando el cliente ha llegado hasta nuestra tienda online, ha seleccionado los productos y al momento de pagar abandona la compra?  ¿Se puede recuperar a este cliente?  En programas avanzados de e-mail marketing hay formas para “perseguir” a estos clientes que han abandonado su carrito y persuadirles para que terminen la transacción.

Existe tecnología para rastrear estos abandonos y enviar al cliente un e-mail en el que ofrecemos un descuento si completa la compra.  Incluso se puede enviar un segundo recordatorio a través de su muro de Facebook. Con estas técnicas se puede recuperar hasta un 44% de los abandonos de carrito. ¿Suena bien, verdad?

Ahora volvamos a la pregunta que da título a este post, ¿todavía crees que el e-mail marketing está muerto?  A la vista de estos datos parece que no.  Pero también queda claro que las viejas técnicas del “dispara y olvida” y de las bases de datos poco segmentadas, esas sí que han pasado a mejor vida.  La clave del éxito en e-mail marketing pasa por la personalización y la posibilidad de llegar a clientes que cada vez están más horas conectados.  ¿Cómo hacerlo?  La respuesta en un siguiente post.

Y tú ¿qué otros trucos sugieres para las campañas de e-mail marketing?

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

Si te ha parecido interesante este post, compártelo !!!

Benedicto XVI en 140 caracteres

La comunicación del Papa en Twitter rompió moldes y usos establecidos en esta red social. ¿Desconocimiento o cambio de paradigma comunicativo? Análisis e infografía sobre sus 12 semanas en Twitter

La comunicación del Papa Benedicto XVI, redes sociales, Twitter. Iglesia y comunicación

“Queridos amigos, me uno a vosotros con alegría por medio de Twitter. Gracias por vuestra respuesta generosa. Os bendigo a todos de todo corazón”.

El 12 de diciembre de 2012 iniciaba su andadura en Twitter el que ahora “Papa emérito”, para sorpresa de muchos que le consideraban conservador y alejado de las nuevas tecnologías.

¿Quién podría imaginar entonces que tan sólo tres meses después se despediría del Vaticano, de sus más de 3 millones de seguidores y también de Twitter. Su último tuit fue publicado sobre las 17.00 hrs. del 28 de febrero, en el momento en que despegaba el helicóptero que le llevaría a su residencia temporal en Castelgandolfo.

Twitter, Papa, redes sociales, Internet, sociedad

Con el último tuit del Papa, que ha sido retuiteado alrededor de 23.000 veces, se abre el período conocido como “sede vacante”, situación que se refleja en la cuenta de Twitter, cuyos mensajes fueron borrados íntegramente sobre las 8 de la tarde hora italiana. La cuenta ahora se llama igualmente “Sede Vacante” y como su nombre lo dice, quedará abierta en espera de que el próximo Papa decida si continuará utilizando este instrumento de comunicación tan popular como poderoso.

La comunicación del Papa

Durante sus 12 semanas en Twitter, Benedicto XVI no cedió a los usos tradicionales de esta plataforma para aumentar su influencia y popularidad: no empezó a seguir a un montón de gente para que le siguieran de vuelta; no utilizó hashtags para amplificar sus mensajes; no hizo retuits (RT), ni mencionó a otros usuarios para que vieran que estaba en Twitter y le siguieran también. Nunca hizo un #FF (Follow Friday o recomendación semanal de a quién seguir).

Especialmente polémico fue el hecho de que Benedicto XVI sólo seguía a sus cuentas espejo en diferentes idiomas, lo que fue interpretado por algunos como una actitud “poco social”, ya que en Twitter existe la costumbre tácita de “devolver el follow” para escuchar lo que los demás tienen que decir. Desde el Vaticano se explicó que esta práctica se hizo para no excluir a nadie. Benedicto XVI no quería crear una comunidad cerrada, quería que su mensaje fuera visto por quien quisiera en el sentido más amplio posible.

Parece evidente que su comportamiento en Twitter no obedece a un simple desconocimiento de esta red social, porque se sabía que él no gestionaba personalmente el día a día de la cuenta, aunque sí intervenía en algunos de los contenidos.

La cuenta en español del Papa (Pontifex_es) era gestionada por la agencia española 101 , que se especializa en redes sociales y marketing online. Luego uno podría concluir—y esta es una opinión completamente personal—que Benedicto XVI quería demostrar tácitamente que para él lo verdaderamente importante de su presencia en Twitter no era la popularidad, el número de seguidores o el Klout (indicador de la influencia de una cuenta en redes sociales), sino los mensajes que quería transmitir; llegar a millones de fieles en forma de “perlas informativas” algo para lo que Twitter es un formato perfecto.

Su breve trayectoria en las redes sociales—que él mismo definió como un instrumento potente de evagelización—terminó igual que empezó. A las pocas horas de su primer tuit, sus diferentes cuentas empezaron a crecer en número de seguidores y a recibir todo tipo de menciones, muchas positivas y otras no tanto. Lo mismo sucedió el último día de su pontificado. Los seguidores se sumaban por miles en cada una de las cuentas, tal vez en espera de ese último tuit. Proliferaron los mensajes de agradecimiento y también las parodias y reproches a la Iglesia.

Los mensajes del Papa eran extractos de sus escritos, discursos y reflexiones. Se enviaban casi siempre los Miércoles y Domingos, días del Angelus y las audiencias semanales. Pero hubo uno que me llamó especialmente la atención y que denota un estilo de comunicación que vale la pena destacar cuando hablamos de cuentas de grandes personalidades.  Fue lanzado unos días después de anunciar que dejaba el Pontificado:

En este momento particular, os ruego que recéis por mí y por la Iglesia, confiando como siempre en la Providencia de Dios”.

Creo que este mensaje en particular sí venía de boca del propio Benedicto XVI, aunque probablemente no diera personalmente al botón de enviar. Es un mensaje escrito en primera persona denotando una profunda humanidad, sensibilidad y cercanía con la gente. No se oculta, no anda con medias tintas, lo dice abiertamente, se reconoce en la debilidad y pide a Dios que le ilumine y a sus fieles que recen por él.

Y tú ¿crees que el próximo Pontífice también debería estar en Twitter? ¿Cómo crees que debería ser su comunicación a través de esta red social? Dependerá mucho de la personalidad del nuevo Papa, aunque ciertamente el corto el breve recorrido de Benedicto XVI en las redes sociales podría entenderse como el comienzo de una presencia más activa de la Iglesia en estos nuevos medios.

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en:

Google+

Si este post te ha parecido interesante, compártelo !!!

10 consejos para que un blogger no te dé con la puerta en las narices

Las marcas se están dando cuenta del poder de los bloggers como influenciadores online, pero ¿saben cómo tratarles para que su acercamiento sea efectivo? Aquí algunos consejos.

Nueve de la mañana. Bandeja de entrada, nuevo correo de una agencia de comunicación que no me suena de nada. Asunto: “nuevo servicio tal, una revolución en XXX…”

“Estimado blogger:

Felicidades por tu blog, es muy interesante y está muy bien escrito. Hemos pensado que podría ser de tu interés el nuevo servicio que nuestro cliente XXX acaba de lanzar al mercado, convirtiéndose en una auténtica revolución en el sector de XXX, porque …. Te invitamos a visitar (web de la empresa) y te adjuntamos información (nota de prensa), por si crees que a tus lectores les puede resultar interesante conocer un poco más de las nuevas tendencias en lo que a xxxx se refiere. Si tienes alguna duda, consulta o quieres tener más datos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Un saludo, Agencia de Comunicación tal y pascual.

blog marketing, bloggers, marcas, redes sociales, marketing onlineLa primera imagen que se me vino a la cabeza al ver este mensaje fue la del becario de turno con la típica base de datos en Excel subrayada con colorines mandando correos a diestra y siniestra “a ver si alguno pica”. Un listado confeccionado de prisa y corriendo para complementar el envío de la nota de prensa a los medios convencionales y poder presumir de más “impactos” ante su cliente. Un mensaje estandarizado, como quien tira panfletos desde un avión sin saber dónde van a ir a parar.

No voy a negar que me hizo gracia figurar en esa base de datos porque mi blog es relativamente nuevo. Pero pasado el efecto ego, entendí que posiblemente era una mentira gorda eso de que mi blog “le parece interesante”. Y no porque yo dude que lo sea, sino porque se notaba que no había leído ni uno solo de mis posts, ya que proponía un tema que no encaja en la temática que trato. De allí que en lugar de hacer la reseña del servicio en cuestión, hablaré sobre algo que creo que sí “puede ser interesante para mis lectores”

Creo oportuno reflexionar —e invitar a que vosotros también lo hagáis — sobre las técnicas de blog marketing o las acciones que hacen las empresas para influir sobre los bloggers para que hablen de un producto o servicio, gratis (léase por la cara). ¿Cómo obtener buenos resultados en esos acercamientos o cuanto menos que no pongan tus mail en la carpeta de spam? Aportaré mis puntos de vista desde tres perspectivas: la del periodista (trabajé 5 años en diferentes medios); la de la agencia de comunicación (6 años), pero fundamentalmente, la de blogger (oficio reciente, pero apasionante). A continuación algunos consejos de sentido común, que lamentablemente, a veces es el menos común de los sentidos.

Antes de la acción de marketing

1. Identifica los blogs que se relacionan con la temática de tu producto y léelos antes. Cuando hablo de identificar, no me refiero únicamente a hacer una base de datos, utilizando buscadores de blogs como Technorati  o Google Blog Search  que son sumamente útiles para encontrar las bitácoras más influyentes por temática. Más allá de un simple listado, es importante evaluar aspectos como su frecuencia de publicación, cuál es su público, si han hecho reseñas de otros productos o servicios con anterioridad y si publican el número de visitas o seguidores. Sigue el hilo del blog roll (lista de blogs recomendados) para ver su comunidad de bloggers. Y sobre todo, antes del primer contacto, haz el favor de  LEER EL BLOG. A los bloggers nos encanta que nos lean… para eso somos bloggers.

2. Haz un primer acercamiento, pero sin que se te vea el plumero. Una vez que tienes identificados tus blogs “target”, ya puedes empezar a asomar la patita, pero sin intentar entrar directamente. Haz una primera toma de contacto para conocer quién es el autor, a qué se dedica, qué le gusta. Puedes empezar a seguir al blogger en redes sociales y un buen día hacer un “comentario inocente” en el blog, pero siempre desde un perfil y tono personal, aunque sin ocultar que trabajas para una marca. La idea es empezar a construir una relación, pero sin pedir nada a cambio… ya habrá tiempo para eso.

Al momento de la acción

3. Nada de “estimado blogger”. Personaliza. Detrás de cada blog, hay una persona y a todos nos gusta sentirnos especiales. El “estimado blogger” es lo mismo que decir que piensas que somos “del montón” y –con todo respeto—denota una gran falta de profesionalidad. Si no te has tomado el trabajo de saber a quién te diriges, mucho menos te has preguntado ¿por qué ha de interesarle escribir sobre tu producto o servicio? Esta frase de Enrique Dans resume muy bien lo que quiero decir: “cuando trabajas con personas, el one size fits all no existe”. 

4. Piensa en los lectores no en tu marca. Encuentra una percha convincente de por qué a los lectores de ese blog podría interesarles la información que ofreces. Proporciona datos, estudios de mercado, tendencias que apoyen la novedad de tu producto. Recuerda que no es su obligación escribir sobre tu producto y si este no ofrece ningún valor añadido, no tienen por qué decir que es “la bomba”.  De hecho, podría pasar que no sólo no lo digan, sino que escriban sobre lo malo que es.

5. Nunca dejes el asunto en blanco o envíes un texto excesivamente comercial. Recuerda que los bloggers se comunican entre ellos, forman una comunidad. Errores de comunicación tan básicos como este o como poner en copia vista las direcciones de correo da mucho morbo para echar unas cuantas risas. Recuerda que el objetivo de tu comunicación no es vender el producto, sino aportar información sobre el mismo.

6. Usa un tono cercano, evitando el lenguaje excesivamente corporativo. La amabilidad y la cercanía demuestran que eres empático, que te interesa lo que hace tu interlocutor. Crea sintonía. Evita expresiones propias de la correspondencia empresarial: “estimado, atentamente, Doña, don, etc. Usa frases en condicional, nunca en imperativo.

7. Sin medias tintas, al pan pan y al vino vino. Si quieres que te publiquen una reseña “por la cara”, dilo claramente y si ofreces alguna contraprestación económica o en especie, explica exactamente de qué se trata (sin ser excesivamente burdo). No todo es económico, a veces puede bastar con un enlace puntual desde tu web a su blog. Pero lo más importante es no caer en ambigüedades que te hagan perder tiempo a ti y al blogger en cadenas interminables de mails.

8. Lo bueno si es breve… y lo malo… mejor que lo sea también. No escribas mails excesivamente largos con la retahíla de lo maravilloso que es tu producto, ni pegues la nota de prensa al cuerpo del mensaje. Eso sí, asegúrate de que aparezca tu nombre, cómo contactar contigo y la empresa o agencia para la que trabajas.

¿Y después, qué?

9. La paciencia es una gran virtud, no acoses. Recuerda que tus tiempos y los de los bloggers no son los mismos. Por eso decía que es importante ver la frecuencia de publicación, porque muchos bloggers no nos dedicamos exclusivamente a nuestra bitácora (hay vida después del blog) y por lo tanto, publicamos 1 ó 2 posts semanales (algunos incluso cada 15 días). Si tienes prisa, habla con una agencia de noticias, no con un blogger. No se te ocurra imponer una fecha de publicación, que te manden el texto antes de publicar, ni sugieras correcciones, a menos que haya información relevante que pueda aportar algo nuevo.

10. Es de bien nacido ser agradecido. Si ha publicado, agradecer y mantener el contacto… y también el tipo. Que haya publicado una vez no significa que cada vez que quieras lo tiene que hacer. No envíes una nueva comunicación o campaña a la semana siguiente. Mejor espera un tiempo prudencial y en ese tiempo, monitoriza el blog y mira la reacción de sus lectores al post que has promovido.

Reflexiones finales

Los blogs son una herramienta de comunicación muy potente para segmentar por temática y público objetivo. Hay bloggers que tienen más lectores que algunas publicaciones especializadas, pero sobre todo,  esos lectores suelen ser más fieles y activos.

Nuestra independencia es uno de nuestros mayores activos para los bloggers que no escribimos para “forrarnos”. Una empresa puede invitarnos a un concierto, viaje, hotel, a unas cañas o hasta enviarnos flores el día de nuestro cumple, pero eso no garantizará una mención positiva. Tal vez estemos más atentos a las novedades de esa marca, pero sólo escribiremos lo que consideremos relevante porque eso es lo que esperan nuestros lectores, una opinión sincera. Si quieres publicidad, haz una campaña de SEM y por supuesto ¡paga!

No pretendas desarrollar una acción con bloggers de la noche a la mañana. Hay que tomar un tiempo– de entre 3 y 6 meses antes dependiendo del tipo de acción y del sector– para preparar el terreno, identificar los blogs, leerles, tomar contacto, conocerles y que te conozcan.

A los bloggers no se les puede tratar como periodistas, aunque algunos lo seamos o lo hayamos sido en el pasado (no enviar notas de prensa, no confirmar que la recibimos, no preguntar cuándo sale el artículo). Los periodistas estamos más acostumbrados a tratar con las marcas, pero muchos bloggers no son periodistas y consideran estas conductas como una intromisión que sienta francamente mal. El blog es nuestro espacio de libertad, donde somos nuestros propios jefes de redacción y nadie nos mete presión. “¡Es mi blog y si digo que no es no!”  (interesante artículo sobre la percepción de una blogger)

Las empresas deben adaptar su comunicación al peso que ganan los bloggers como influenciadores online. Si van a hacer acciones con bloggers con cierta frecuencia, lo ideal sería contar con alguien que esté en el mundillo y entienda los códigos y usos de esta forma de comunicación.

Atención, agencias y gabinetes de prensa ¡No os equivoquéis con los bloggers! Queda fatal.

Y tú, ¿qué más sugerirías a las empresas para sus acciones de blog marketing?

Diana Campos Candanedo.  Encuéntrame en

Google+

Si este post te ha parecido interesante o útil, compártelo!!!

Abogado… abogaaaaado ¿estás ahí?

Un análisis de la estrategia de las firmas legales españolas en redes sociales

¿Recuerdas esta célebre frase de la película Cabo del Miedo?

¡Abogaaaado! Los clientes te buscan, preguntan por ti, te googlean, quieren hablarte, conocerte mejor.  Abogado, abogaaaado, ¿dónde estás? Muchos no están, no quieren estar, no saben para qué estar, cómo estar y otros siquiera entienden qué supone pasar de una comunicación unidireccional a una relación en la que prima la participación y la interacción. El fenómeno de la web 2.0 y las redes sociales ha cogido por sorpresa al sector legal, que empieza a entender que no se trata de una moda pasajera.

De los tres despachos líderes en facturación según el ránking de Expansión, sólo Cuatrecasas tiene perfiles activos en redes sociales y un social media manager para gestionar su comunicación en medios sociales.

Garrigues y Uría Menéndez, que ocupan la segunda y tercera posición no están y no sabemos si se les espera. El Centro de Estudios Garrigues, entidad vinculada al despacho y encargada del área de investigación y formación  tiene una fan page en Facebook para presentar sus actividades, pero con poca o casi nula interacción con los internautas.

En Uría  Menéndez “el fenómeno nuevo del social media” (palabras textuales de Dionisio Uría) es gestionado por el responsable de sistemas, un socio de la firma y el propio Uría. A nivel corporativo se dan ciertas recomendaciones a los abogados sobre cómo comportarse en las redes sociales.   El director de comunicación de la firma no tiene claro cómo las redes sociales pueden ayudar a generar negocio a un despacho de sus características, ya que considera que las empresas de bienes le darían mayor utilidad que las de servicios profesionales.  Fuente:  Diario Jurídico 

Despachos medianos y boutiques legales

abogados, Internet, web 2.0, redes sociales, despachos, marketing, comunicación 2.0Dejando un poco atrás a los grandes despachos cuya marca está bastante consolidada. ¿Cómo encaja este cambio de paradigma comunicativo en las Pymes y boutiques legales, que representan más del 90% del mercado legal español?

En términos generales, hablamos de un sector muy conservador en el que la comunicación personal y directa prima en  sus relaciones; un sector, que excepto honrosas excepciones, es un “late adopter” de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. La mayoría de los clientes aún  se captan por el “boca a boca” fuera de la red.

Sin embargo, la crisis está acelerando dos fenómenos que inciden directamente sobre el ser y el hacer de las pymes legales. En primer lugar, la crisis está convirtiendo a los servicios profesionales en general y a los legales en particular en meras “commodities”, lo cual obliga a las firmas medianas a diferenciarse y crear valor en torno a su marca, tomando en cuenta que esa marca corporativa también se construye a partir de la marca personal de los abogados que conforman el despacho.

Por otra parte,  la crisis está abriendo un sinfín de oportunidades de negocio para los despachos, tanto para aquellos que se dedican al nicho B2B (empresas) como para los que tienen un perfil más B2C (particulares).  Reestructuraciones y concursos de acreedores, quiebras, problemas con Hacienda, optimización de costes, desahucios, preferentes, ERES son solo algunos ejemplos de situaciones que esta crisis ha agravado y que casi en un 100% de los casos van a requerir la ayuda de un abogado.  ¿Cómo capturar este gran potencial de negocio?

Los abogados empiezan a intuir que una estrategia bien pensada y ejecutada en social media podría ayudarles en aspectos clave como el networking y la generación de nuevo negocio, el efecto recomendación entre sus propios colegas, la puesta en valor de su marca corporativa, captación de talento y la monitorización de lo que se dice de ellos en la red.

10 errores de las firmas legales en social media

Para este post, he analizado la comunicación online de 10 pymes legales, tanto con un perfil B2C como B2B.  A continuación los principales fallos que he detectado, tanto en el planteamiento como en la ejecución de la estrategia online, fallos que son extrapolables a muchas empresas que inician su andadura en el mundo 2.0.

1-      Objetivos y estrategias no definidas.  No se observa en las conversaciones un objetivo claro ni una estrategia para alcanzarlo.  Abogados, recordad que estar en redes sociales es más que abrir un perfil, hay que saber qué queremos conseguir y sobre ello desarrollamos el “cómo”.

2-      Mala elección de las plataformas sociales.  Tiene relación con el problema anterior, porque al no tener claro el objetivo, no se establecen las redes sociales en las que el despacho puede interacturar con su público target. Si eres un  despacho con perfil B2C, Twitter y Facebook pueden ser una buena opción, pero si eres un despacho más enfocado a empresas (B2B), las redes profesionales como LinkedIn y Viadeo deben ser prioritarias. No debéis pasar por alto redes verticales o de nicho como Pleiteando que se especializa en el sector jurídico.

3-      Comunicar con mentalidad 1.0 en soportes 2.0.  Comunicación unidireccional, que no llama a la acción ni fomenta la interacción del público. Si eres un despacho y quieres triunfar en las redes sociales, establece tu target y empieza a crear comunidad, cuídala, mímala habla de lo que a ella le interesa.

4-      Muy poco contenido propio.  La mayoría de los despachos se limita a reproducir contenido publicado por la Asociación o los medios de comunicación especializados, pocos o ninguno tienen blog corporativo o profesional de los socios.  De allí que no hay diferenciación respecto al contenido que aportan a una comunidad que no terminan de construir

5-      Relaciones endogámicas. Los pocos despachos que están empezando a crear comunidad priman las relaciones con otros abogados, medios especializados o profesionales del mundo académico.  No está mal para empezar, pero es necesario pasar a un segundo nivel, crear relaciones con sus clientes actuales y potenciales, participar en sus conversaciones y aportar información de su interés.

6-      Lenguaje excesivamente serio y distante. No podéis hablar en Facebook o Twitter como si estuvierais redactando el BOE.  Para vosotros puede ser una lectura apasionante, pero no para vuestros clientes potenciales.  El lenguaje debe estar adaptado al target y a los usos de cada red social.

7-     Demasiada automatización: En muchos perfiles observé que el mismo post se reproducía íntegro en Facebook y Twitter, olvidando que el lenguaje y público es completamente diferente en cada red social.

8-      Poco contenido multimedia.  Se está subestimando el potencial de You-Tube y de los aplicativos multimedia (vídeos, podcasts).  Los posts son mayormente textos acompañados de fotos.  Pocos utilizan Slideshare, una plataforma muy potente para transmitir know-how.

9-      Lentitud en las respuestas: En algunos casos los clientes se ponían en contacto a través de Facebook o Twitter y la respuesta llegaba incluso uno o dos días después, siempre remitiéndole a la web.

10-   Gestión de la marca corporativa a través de perfiles personales.  Ciertamente la marca corporativa se construye en parte por la marca personal de los abogados, pero ello no significa que toda la comunicación deba gestionarse a través de un perfil personal, en el que se habla de temas particulares que no interesan a nuestro público objetivo.

Abogaaaaado.  ¿Crees que ha llegado el momento de hacer tu debut en redes sociales? ¿Quieres dejar de ser una marca blanca de servicios legales? Evita todo cuanto puedas cometer estos errores y no olvides que los resultados en social media no son inmediatos, que hay que dedicar tiempo y recursos. Estar en la web 2.0 también significa escuchar cosas que no te gusten. ¿Estás dispuesto?

Diana Campos Candanedo.  Encuéntrame en:

Google+

Artículo relacionado:  Tú sí que sabes. Casos de éxito de abogados 2.0

Si te ha parecido interesante este post, compártelo !!!