El 2012 según Google, Twitter y Facebook

¿En qué pensamos? ¿Qué nos ha parecido interesante, preocupante, inquietante a lo largo de este año que acaba? Como si fuera un oráculo, muchos de nosotros acudimos a “San Google bendito” cuando queremos conocer, descubrir y aprender. Y aquellos que además, nos gusta compartir, comentar y conversar, nos atrevemos con Twitter y Facebook. Pues bien, estos tres gigantes de Internet acaban publicar sus informes anuales de tendencias, que nos permiten ver qué ha interesado más a los internautas en 2012, o lo que Google ha denominado el “espíritu de 2012”.

La crisis, la más googleada

En España, la economía ha dominado las búsquedas, según el Zeitgeist 2012 de Google, la lista de las palabras y expresiones más buscadas y aquellos términos que han experimentado un crecimiento exponencial en el número de búsquedas, aunque no sean los más buscados.

Bankia es la palabra que mayor crecimiento en número de búsquedas ha tenido en nuestro país, aunque también destacan expresiones como prima de riesgo o preguntas sobre cómo ganar dinero o cómo encontrar trabajo, junto con palabras como sepe (Servicio Público de Empleo) o reforma laboral Este termómetro de lo que más interesa a los españoles puede resumirse en una palabra: crisis.

Nuestro presidente Mariano Rajoy encabeza la lista de políticos más buscados (ahora no solamente por la prensa, sino también por los internautas en Google). Le sigue su compañera de partido y tristemente célebre Andrea Fabra (también conocida como “que se jodan“), seguida por Esperanza Aguirre, Santiago Carrillo y el president catalán Arthur Mas en un quinto lugar.

Aunque no todo es política y economía. A los españoles también nos interesa el fenómeno del Gangnam Style (el baile del caballo), Gran Hermano, Eurovisión 2012. Queremos saber más acerca de cómo funciona Twitter, cómo instalar el Whatsapp o cómo hacer cupcakes. Miles de españoles incluso preguntan a Google ¿cómo ser feliz?

Curiosamente, la mayoría de las palabras y expresiones más buscadas en Google durante 2012 en España tienen baja competencia, según Google Adwords, o lo que es lo mismo: son verdaderas joyas para una estrategia de posicionamiento. Pese a ser palabras muy buscadas, pocos son quienes las usan para posicionar sus webs en Google.

El 2012 en 140 caracteres

Con una visión más global que no segmenta por países, Twitter nos confirma lo que ya sabíamos: Barack Obama es una revolución del social media. Su tweet “four more years” (cuatro años más) el día de su relección es el más retwiteado del 2012 con 810.000 RT en más de 200 países. El segundo puesto es para Justin Bieber con su tweet de despedida a una fan “RIP Avalanna te quiero” que fue retuiteado más de 220.000 veces.

Según Twitter, “los acontecimientos más importantes en los que el mundo “se reunió para presenciar y discutir” fueron las Olimpiadas, las elecciones de EEUU, los premios MTV y la Eurocopa 2012. Además, este año “nuevas voces” se unieron a Twitter, desde el mismísimo Papa hasta Pelé y el recientemente famoso PSY, cantante del Gangnam Style.

Crisis, crisis y más crisis

Finalmente, en la lista de tendencias de Facebook 2012 nuevamente queda plasmada la importancia que los españoles dan a la crisis. Los términos trabajo, huelga, Rajoy y crisis económica son en este orden los términos más populares en esta red social.

Como he empezado este post con un vídeo, lo termino con otro.  Ahora os dejo con el vídeo del mundo según Twitter en 2012 para recordar los eventos y los personajes que han marcado este año al que le faltan pocos días para acabar.

Diana Campos Candanedo. Encuéntrame en

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Mirándonos el ombligo

En un soportal de una transitada calle de Madrid, unos niños patinaban alrededor de una masa deforme tirada en el suelo. Daban vueltas y vueltas, reían, gritaban, jugaban.  Mucha gente pasaba por allí, con el ritmo característico de las ciudades en las que cada uno va “a lo suyo”, trasteando el móvil o el Ipod, con los cascos puestos para “pasar de todo”, caminando muy rápido para llegar no se sabe a dónde.  Hasta allí nada raro, excepto por el hecho de que esa masa deforme que yacía en el suelo no era parte del mobiliario urbano, era un indigente acurrucado entre cartones, periódicos y mantas.  Esa masa ignorada era una persona, como tu o como yo, un ser humano que intentaba pasar  una noche fría lo más protegido posible.

mendigosEsta escena removió algo dentro de mí.  ¿Hasta dónde vivimos sólo mirándonos el ombligo? La expresión crisis económica es quizás la más repetida en los últimos años.  Y es verdad, muchos, y me incluyo, vivimos los efectos de la crisis.  Algunos ya no podemos salir con tanta frecuencia, ya no vamos a restaurantes, o no podemos permitirnos un Gin Tonic de vez en cuando, nos han reducido el salario, o simplemente ya no percibimos ninguno.  Algunos ya no vamos de compras o reutilizamos varias veces cosas que antes tirábamos.  Mirando constantemente a “nuestro ombligo”, nos quejamos, maldecimos nuestra mala suerte y culpamos al jefe, a Rajoy, a la clase política, a los bancos y hasta a la señora Merkel (y no digo que no tengamos algo de razón).

Pero hay personas para quienes la palabra crisis supone la diferencia entre vivir en una mísera pensión o simplemente dormir en la calle; entre comer tres veces al día o comer una para pagar la hipoteca; gente que vive de una caridad cada vez más escasa. Personas mayores que prefieren morir antes de ser desahuciados de sus casas, niños que le preguntan a sus padres ¿”mamá, somos pobres”?

No hablo de una “República bananera”, esto pasa en España, pasa en nuestra ciudad, donde cada vez más personas viven y duermen en la calle, donde los albergues tienen tiempo de espera de más de 3 meses, donde hay gente que muere en la calle, anónimos, olvidados y solos.  Se avecina un duro invierno para muchos de ellos. Esta gente tiene que sufrir el frío del clima y la frialdad de la indiferencia de quien pasa y mira sin ver, no se conmueve, y por estar sólo mirando a su ombligo, no se solidariza ni se pregunta, ¿qué puedo hacer yo?

Alguno  incluso podrá creer que esos mendigos son todos uno junkis, que a saber lo que han hecho para terminar así, que no aportan nada a la sociedad.  Y os tengo que decir que conozco a algunos personalmente gracias a la Comunidad de Sant’ Egidio.  He estrechado sus manos, he escuchado sus historias y créanme que han cambiado mi perspectiva,  me han abierto los ojos para que deje de mirar sólo mi ombligo.  Son mis maestros de humildad y solidaridad (que buena falta me hace).

Una noche vi al “Pantoja” dar a otro compañero su saco de dormir y quedarse sólo con una manta porque éste estaba enfermo y podría empeorar si cogía frío.  He visto a mendigos regalar lo poco que tienen a otros que están peor, pedir para ellos y para el compi que está en la otra calle, les he visto protegerse y cuidarse mutuamente cuando están enfermos.  Cuánto valor tiene esto en la dureza de la calle, de unas condiciones extremas. ¡Cuánto valor tienen estos gestos en una sociedad que se deshumaniza, que vive mirando a su ombligo y que en buena parte por esto se ha instalado en la desesperanza y el pesimismo.  Una sociedad en la que todo se compra y se vende y por eso cree que el que no tiene nada, no vale nada.

En los tiempos que corren, la solidaridad es un bien escaso,  pero muy necesario.  No se trata de caridad o de filantropía, ni de echar una moneda al primer mendigo que veamos en la calle y seguir a lo nuestro.  Se trata de ponernos en el lugar del otro, de preguntarnos si hacemos todo lo que podríamos hacer, de abrir los ojos y el corazón, de saber que nadie está tirado en la calle porque quiera. Incluso, de hacernos una pregunta atrevida, ¿me podría pasar a mí?

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