Que la Navidad no sea solo una fecha, sino un estado de ánimo que dure todo el 2013

Queridos amig@s,

Os deseo de todo corazón que tengáis siempre una razón para celebrar, un sueño por el que luchar, sonrisas para compartir y ninguna razón para sufrir.  Feliz Navidad y próspero 2013. Os regalo este vídeo que dice “Amigos del mundo, llegó Navidad y tenemos la esperanza de que todo mejorará”.

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Gigantes tecnológicos: ‘mucho ganamos, poco pagamos’

Hacienda se ha lanzado a la caza de gigantes tecnológicos y redes sociales que aprovechan la globalidad de sus operaciones para eludir el pago de impuestos

Que algunas empresas tengan subsidiarias de papel en paraísos fiscales para pagar pocos o ningún impuesto no es nada nuevo, pero que gigantes de Internet y tecnología como Google, Facebook, Microsoft, Apple o Amazon digan que ganan poco y por tanto, paguen cantidades simbólicas al fisco o incluso obtengan devoluciones de Hacienda, parece cuanto menos surrealista.

Si a las empresas del mundo real que tributan en España se les ha aumentado la fiscalidad y a los ciudadanos españoles se les imponen grandes sacrificios para cuadrar las cuentas públicas ¿por qué no deben pagar también multinacionales tecnológicas que operan en el mundo virtual como Google,  Facebook, Microsoft o Amazon  por los beneficios generados en nuestro país? Parece de sentido común, pero la realidad es muy diferente.

Se estima que el Estado español deja de percibir cerca de 1.000 millones de euros por la habilidad de gigantes de la tecnología, las ventas online y redes sociales de declarar en España los gastos y las pérdidas de sus operaciones y aprovechar cuanto crédito fiscal puedan pillar, mientras trasladan la facturación y los beneficios a países donde se pagan menos impuestos (Irlanda, Luxemburgo, Holanda, entre otros).

No obstante, por mucho que nos parezca poco ético que los impuestos se “cuelen” a través de estructuras fiscales agresivas, estas multinacionales no hacen más que aprovechar los agujeros negros en la legislación. Poco ético, podría ser, pero perfectamente legal (algunos lo llaman economía de opción), ya que la mayoría de las multinacionales suelen establecer la residencia fiscal y operativa en aquellos territorios que les permiten reducir costes.

Esto lleva a una segunda reflexión: en el caso de empresas que operan exclusivamente a través de la red, ¿cómo se puede ubicar físicamente los servicios que prestan? ¿Cómo se puede saber si la factura de la subsidiaria de Holanda o Irlanda en realidad procede de España? En el caso de empresas que operan a través de Internet, resulta muy difícil ubicar físicamente los servicios prestados.

Son asuntos que se plantean por la propia globalidad de Internet y todo parece indicar que la legislación en Europa no se ha movido tan rápido como el mundo de las nuevas tecnologías, algo a lo que ya quieren poner coto los países del G-20.  En Reino Unido, por ejemplo, vimos cómo los directivos de Amazon, Google y Starbucks se sentaron en el banquillo para explicar por qué pagan sumas ínfimas de impuestos.  Sus respuestas fueron cuanto menos, anecdóticas, eso sí, siempre dentro de la legalidad.

Veamos cómo reducen el pago de impuestos en  “Google, Apple, Amazon, Microsoft: ¿se les acabara el chollo?”

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Dos Europas, una Eurocopa

La Cumbre histórica para salvar el euro coincidió con una cita también muy esperada: la Eurocopa de fútbol.  El primer día de reuniones congregó a los líderes europeos no solo ante la encrucijada del euro, sino también frente a las pantallas de televisión que mostraron cómo Italia eliminó a Alemania, un presagio de lo que sucedería en las horas siguientes, cuando dos economías periféricas (Italia y España) metieron un gol a una Alemania aparentemente imbatible.

Y es que esta crisis,  que a primera vista podría parecer meramente económica o financiera, es en el fondo un asunto político, que ha puesto en evidencia la profunda fractura existente a lo interno de la Unión Europea, entre la Europa deudora del Sur y la Europa acreedora del Norte.

Esa Europa acreedora, representada principalmente por el antiguo eje franco-alemán y los países nórdicos, impuso durante los últimos años, una austeridad autoritaria, en la que el control del déficit se convirtió prácticamente en la única política económica.

Cuando la austeridad ahogaba a las economías del Sur y amenazaba con sumir en una nueva recesión a todo el continente, los países del Sur de Europa, encontraron un aliado en la nueva Francia social-demócrata de François Hollande. Pidieron estímulos al crecimiento y una mayor “solidaridad financiera” para frenar las tensiones en los mercados de deuda.

Para Alemania, no obstante, la crisis de deuda es en realidad  un instrumento político de presión para demostrar la necesidad de las reformas estructurales y forzar a una Francia que históricamente se ha negado a ceder soberanía.

Además, para la mentalidad de Europa continental, los mercados financieros no son los que tienen que marcar los tiempos de las decisiones económicas, a diferencia del capitalismo anglosajón.  Hay que recordar además que “los grandes cambios en los sistemas complejos de toma de decisiones en la Unión Europea, sólo se dan cuando se está al borde del precipicio”.

Y así fue como al borde del abismo, Europa dio un balón de oxígeno a los países asfixiados por los mercados.  Tal y como sucedió en la Eurocopa, parece que España es la principal ganadora de esta Cumbre, aunque ninguno de los españoles que se lanzaron a la calle para celebrar el triunfo futbolístico se acordó por un momento ni de la crisis ni de la prima de riesgo.

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¿Statu quo ó Status quo?

Quiero agradecer a todos los que han leído mi nuevo blog durante los últimos días.  Algunos lectores me han comentado dudas sobre la expresión latina que da título a este espacio.  La forma correcta es statu quo y no status quo, aunque sea más comúnmente utilizada la forma incorrecta.

Según la RAE,  el plural en esta forma es invariable. Por tanto,  lo correcto sería decir “los statu quo” y no “los status quo”.

Formalismos aparte,  el blog “Statu quo” nace del convencimiento de que es importante debatir y conocer “el estado de las cosas”,  aportar puntos de vista sobre lo que “vivimos cada día”, porque solo a partir de la información podremos formarnos una idea, tomar decisiones acertadas y por qué no, cambiar el statu quo”.

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Bienvenid@s a Statu quo

Desde hace tiempo tengo la sensación de que nos encontramos en un momento trascendental, uno de esos episodios en el que se escribe la historia, especialmente en el que–de momento– se conoce como “primer mundo. Muchas cosas están dando “la vuelta” y el que parecía un paraíso de prosperidad y bienestar inagotable, se resquebraja, se debilita y se replantea.

En este escenario he decidido escribir este blog y lo he bautizado con un nombre que para algunos podría sonar un poco antipático.  Statu quo, que en latín significa “estado de las cosas”.   Quiero a través de este espacio mostrar claves y puntos de vista sobre el momento que nos toca vivir, reflexiones sobre sobre los temas que nos preocupan  y los que deberían preocuparnos en estos tiempos de cambio.

Aunque soy periodista de profesión, no busco relatar los hechos (para eso están los medios de comunicación).  No obstante, sí escribiré sobre los temas que están en algunas portadas, sobre todo ahora que la economía centra el debate y en algunos casos también la debacle.

Vamos a hablar de España, de Europa y por qué no, también un poco del mundo.  Reflexionaremos sobre los temas de hoy vistos también desde la óptica de un ciudadano de a pie (como lo soy yo misma), al que parece que las cifras le abruman, pero que sufre cada día los efectos de esta crisis.

Quiero desgranar y analizar la actualidad;  mostrar el rostro humano de esta crisis que ataca al país y a Europa, pero sobre todo a personas con nombres, apellidos y muchos problemas.  Utilizaré un lenguaje coloquial y cercano para poner en perspectiva lo que vemos y en algunos casos lo que no vemos o no queremos ver.

Si después de leer alguno de mis posts, os sentís con más argumentos y claves para entender la actualidad o si encontráis un nuevo enfoque sobre un tema que os preocupa, entonces este espacio habrá cumplido su cometido.  Bienvenid@s a Statu quo.  Os invito a opinar, debatir, compartir y escribir, si así lo queréis.

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